Celebridades del ambiente del espectáculo y del deporte se lanzaron a emprender negocios en el rubro de la gastronomía. Éxito y fama para comer con cubiertos.
Para muchas celebridades, incursionar en el mundo gastronómico es una forma de diversificar sus inversiones y asegurar su patrimonio. Pero en muchos casos, también responde a un deseo personal: el de compartir su gusto por la cocina y crear espacios donde el público pueda conectar con ellos de una manera distinta, más cercana y sensorial.
Desde estrellas del cine y la música hasta íconos del deporte, cada vez son más los famosos que apuestan por abrir sus propios restaurantes. A continuación, repasamos algunos de los proyectos más destacados.

Tatel: Rafael Nadal y Enrique Iglesias
En Madrid se encuentra el restaurante Tatel, un ambicioso proyecto gastronómico que nació de la mano de dos figuras icónicas del panorama español: el tenista Rafael Nadal y el cantante Enrique Iglesias. Más adelante se sumaron al equipo el exjugador de baloncesto Pau Gasol y el futbolista Cristiano Ronaldo, consolidando un grupo de socios con gran proyección internacional.
El concepto fue desarrollado por Mabel Hospitality, la división gastronómica de Mabel Capital, empresa fundada por Abel Matutes Prats, Rafael Nadal y Manuel Campos, y que también cuenta con Gasol y Ronaldo como socios. Tatel abrió sus puertas por primera vez en Madrid y, desde entonces, ha emprendido una sólida expansión internacional. Actualmente tiene sedes en Ibiza, Miami, Beverly Hills, Doha, Valencia y recientemente ha anunciado su llegada a México.
Cada uno de los locales mantiene la esencia del sello Tatel: una cocina que rinde homenaje a la tradición culinaria española, con platos icónicos como el atún rojo laminado con AOVE y aliño secreto o su ya célebre tortilla trufada. A esta propuesta se suman guiños a la gastronomía local de cada país, adaptando ingredientes y sabores de cercanía sin perder el espíritu mediterráneo que caracteriza a la marca.

Gekkō: Bad Bunny
Además de dominar las listas de reproducción globales, Bad Bunny también ha incursionado con éxito en el mundo gastronómico. En asociación con el empresario David Grutman, el artista puertorriqueño inauguró Gekkō, un sofisticado restaurante ubicado en el corazón de Miami, en el vibrante barrio de Brickell. Este lujoso steakhouse con influencias japonesas fusiona lo mejor de dos mundos: cortes premium de carne —incluyendo wagyu japonés— y una cuidada selección de sushi y platos asiáticos contemporáneos.
El espacio, diseñado con una estética glamorosa y envolvente, mezcla tonos oscuros, iluminación tenue y detalles dorados que crean una atmósfera exclusiva, ideal tanto para cenas íntimas como para noches animadas con cócteles de autor. Gekkō no solo ha captado la atención por su menú, sino también por convertirse en un punto de encuentro para celebridades y amantes de la alta cocina con un toque urbano.

La Mordida: Joaquín Sabina
A mediados de los años 90, específicamente en 1995, abrió sus puertas en Madrid un restaurante de espíritu mexicano que, con el tiempo, se convertiría en una referencia dentro de la gastronomía temática en España: La Mordida. Fundado por el cantautor Joaquín Sabina, el proyecto fue concebido como un homenaje personal a México, país por el que siente una profunda admiración. El concepto caló hondo, y poco a poco se expandió fuera de la capital, hasta contar hoy con casi una veintena de locales en todo el país. En su carta desfilan enchiladas, tacos, pollo con flor de calabaza y otras especialidades que llevan al comensal directo al corazón del sabor mexicano.

The Twelve Thirty Club: Justin Timberlake
Otro artista que se ha aventurado con éxito en la gastronomía es Justin Timberlake. Junto al reconocido restaurador Sam Fox y la firma de diseño AvroKO, inauguró The Twelve Thirty Club en Nashville, una ciudad vibrante con una escena musical y culinaria en constante ebullición. Este ambicioso establecimiento de tres niveles ofrece distintas experiencias gastronómicas en cada planta.
En el Honky Tonk se sirve comida informal como pretzels con costra de sal y alitas secas, acompañadas por cócteles como el Finest Espressotini de Broadway. En el elegante Supper Club, los protagonistas son los cortes de carne de res, los mariscos frescos y una atmósfera exclusiva, que incluye un bar de cócteles reservado para miembros. Todo el concepto fusiona la sofisticación con la cultura local de Nashville, haciendo de este espacio un auténtico templo del entretenimiento y el buen comer.

Tagine Beverly Hills: Ryan Gosling
En Beverly Hills, Ryan Gosling también encontró su lugar entre fogones. Junto al chef marroquí Abdessamad «Ben» Benameur, fundó Tagine Beverly Hills, un restaurante de alta gama que lleva casi dos décadas deleitando a los comensales con sabores del Magreb. Ubicado en el número 132 de Robertson Boulevard, el local se distingue por su atmósfera tranquila y refinada.
La cocina combina técnicas modernas con recetas tradicionales heredadas de la madre del chef Ben, quien trasladó su pasión culinaria desde Marruecos hasta Los Ángeles. El cordero es la especialidad de la casa, y el propio Gosling ha declarado: “Podría comer esto todos los días”. La carta ofrece tres menús degustación —clásico, vegetariano y basado en pescados— además de opciones a la carta y postres de primer nivel. El restaurante es uno de los mejor valorados de la ciudad y un ejemplo de fusión cultural bien ejecutada.

Hincha: Leo Messi
En el exclusivo entorno del hotel MiM de Andorra se encuentra Hincha, el restaurante apadrinado por el astro del fútbol Leo Messi. Para este proyecto se asoció con el prestigioso chef Nandu Jubany, con quien diseñó una carta que combina reinterpretaciones de platos clásicos con los sabores favoritos del futbolista y de su Argentina natal.
Entre las propuestas más originales está el Balón de Oro Hincha, un postre en forma de pelota de fútbol elaborada con chocolate y rellena de nata, cacahuetes y nubes de azúcar. También destacan los carpaccios, ceviches, ensaladas y pizzas gastronómicas al horno de leña. Las carnes de los Pirineos, los vegetales frescos y las setas de temporada refuerzan una cocina de raíces, pero con visión internacional. La carta se completa con cócteles exclusivos y una selección cuidada de vinos.




























