

Risotto de calabaza
Esa fusión perfecta de arroz, caldo y secretos culinarios que llegan con el macerado del tiempo. Trae el aroma medieval de los moros, la sutileza que emana de las tierras fértiles de Milán. Allí el arroz se unió al preciado azafrán, y empezó un viaje de conquistas a través de la fusión de texturas y sabores del arroz, el caldo, la mantequilla, el vino, su parmesano, ¡ay! y la cebolla. Explorar el mundo del risotto con sus diversas variantes, desde la lujosa trufa hasta la audaz tinta de calamar, es un viaje encantado, una experiencia que trasciende fronteras y celebra la diversidad de sabores.
Ingredientes
Para el risotto:
- 320 g arroz carnaroli, u otro arroz de grano corto
- 70 g mantequilla
- 50 ml vino blanco
- 100 g cebolla
- 70 g queso parmesano, o similar
- 700 g calabaza
- 30 ml aceite de oliva, para la calabaza
- 30 ml aceite de oliva, para el arroz
- sal, al gusto
- pimienta negra molida, al gusto
- 10 g perejil fresco, para decorar

Elaboración paso a paso
- Para el caldo: corta todos los vegetales en cubos irregulares de 1½ cm y colócalos en una olla (100 g zanahoria, 50 g cebolla, 30 g apio). Agrega 2 l agua y comienza una cocción a partir de agua fría (con la olla tapada). Una vez que el caldo hierva, retira la tapa y cocina 45 minutos a fuego suave.
- Luego filtra y reserva. Deberás obtener 1½ l de caldo aproximadamente. Mantenlo caliente.
- Limpia 700 g calabaza y córtala en cubos de 2 cm de lado aproximadamente.
- Comienza el risotto: pica finamente 100 g cebolla y colócala en una sartén grande con 30 ml aceite de oliva. Cocínala a fuego lento durante unos 10 minutos hasta que esté tierna y transparente. Agrega una pizca de sal.
- Agrega la calabaza a la sartén y dórala durante unos minutos, removiendo para evitar que se pegue.
- Añade poco a poco el caldo caliente a la mezcla, cocinando la calabaza hasta que esté muy tierna y cremosa (aproximadamente 20 minutos). Agrega sólo el líquido necesario como para cubrir la calabaza.
- Calienta 30 ml aceite de oliva en otra sartén y cocina allí 320 g arroz carnaroli hasta que esté ligeramente dorado (a este proceso se lo llama "nacarar el arroz"). Serán unos 2 a 3 minutos. No dejes de revolver en ningún momento durante la cocción del arroz.
- Agrega 50 ml vino blanco y mézclalo para evitar que se pegue. Deja que evapore casi todo el líquido y lo absorba el arroz.
- Vierte este arroz sobre la mezcla de cebolla y calabaza. Revuelve bien e incorpora unos cucharones de caldo caliente y sigue mezclando.
- Repite esta operación hasta alcanzar la cocción adecuada del arroz. Siempre agregando caldo a la altura y sin dejar de revolver. Un par de minutos antes de finalizar la cocción, condimenta con sal y pimienta negra molida.
- Apaga el fuego y agrega 70 g mantequilla y el 70 g queso parmesano rallado. Deja que se fundan con el calor del risotto al mismo tiempo que revuelves enérgicamente para lograr una excelente emulsión. A este proceso se lo llama "mantecatura".
- Emplata el risotto caliente, decóralo con 10 g perejil fresco y sírvelo.
Tips
Es fundamental que el caldo que agregues al risotto esté caliente, para evitar que se detenga la cocción al incorporarlo. Mantén la olla con caldo con fuego mínimo mientras cocinas el risotto.
HISTORIA
En el vasto universo del risotto, los ingredientes se funden en una conjunció de sabores exquisitos que perduran a lo largo del tiempo. En la actualidad, este plato emblemático sigue siendo elaborado con los mismos elementos esenciales: arroz, caldo y el inconfundible Parmigiano Reggiano.
El arroz, cuyos vestigios se remontan a sitios arqueológicos en China que datan del año 8000 a.C., se cultiva en una variedad de especies morfológicas, desde granos largos y anchos hasta cortos y finos, cada uno aportando su propia textura y sabor al risotto.
El Parmigiano Reggiano, con sus raíces que se hunden en la Edad Media, es el fruto de una laboriosa tradición llevada a cabo por monjes benedictinos y cistercienses en los fértiles humedales del valle del Po. Su certificación DOP (Denominazione di Origine Protetta) garantiza una calidad y autenticidad insuperables, enraizadas en el territorio de las antiguas ciudades-estado de Parma y Reggio Emilia.
El zapallo, domesticado hace más de 3.200 años en los Andes ecuatoriales, también encuentra su lugar en este plato icónico, añadiendo una dulzura y cremosidad única que complementa perfectamente la riqueza del arroz y el sabor intenso del queso Parmigiano Reggiano.
Cada bocado de risotto es un viaje fascinante a través de los siglos y las culturas, una experiencia sensorial que deleita los sentidos y nutre el alma, fusionando la historia y la tradición en cada cucharada. Desde sus raíces en la antigua China hasta su evolución en la Italia medieval, el risotto es mucho más que un simple plato: es un testamento vivo de la riqueza y la diversidad de la cocina mundial.
Información Nutricional
ADVERTENCIA: Este calculador de información nutricional puede contener errores. Úsalo como referencia y verifica la precisión de los resultados con un profesional de la salud.
Valores nutricionales
Risotto de calabaza
Cantidad por porción
Calorías
670
% Valores diarios*
Grasa
33
g
51
%
Grasa saturada
14
g
88
%
Grasa Transgénica
1
g
Grasa polinsaturada
2
g
Grasa monoinsaturada
15
g
Colesterol
53
mg
18
%
Sodio
480
mg
21
%
Potasio
577
mg
16
%
Carbohidratos
78
g
26
%
Fibra
4
g
17
%
Azúcar
3
g
3
%
Proteina
13
g
26
%
Vitamina A
8417
IU
168
%
Vitamina C
57
mg
69
%
Calcio
269
mg
27
%
Hierro
5
mg
28
%
* Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías.









