

Merengue suizo
El merengue son uno de los postres más clásicos de la pastelería. Su elaboración es sencilla y solo requiere dos ingredientes: azúcar y claras de huevo. La textura es ligera y aireada, con un exterior levemente crujiente y un interior suave y cremoso. Esta combinación logra un equilibrio único que hace que cada bocado sea una experiencia especial. Son muy versátiles y pueden disfrutarse solos o como parte de otros postres.
Equipamiento
1 Batidora
1 Termómetro opcional
Ingredientes
- 35 g clara de huevo
- 70 g azúcar
- 2 g cremor tártaro (bitartrato potásico), opcional

Elaboración paso a paso
- Calienta agua para realizar un baño maría.
- Mezcla 35 g clara de huevo con 70 g azúcar y colócalas en un bol apto para calor.
- Coloca el bol a baño maría y mezcla hasta que la preparación llegue a una temperatura de 45°C (113°F), o hasta que la toques y no sientas los granos de azúcar. Es importante que no dejes de mezclar para que no se cocine la clara.
- Retira del calor, agrega 2 g cremor tártaro (bitartrato potásico) y comienza a batir hasta obtener un merengue blanco, liso y firme.
- Utiliza el merengue suizo para tus preparaciones favoritas.
Tips
El cremor tártaro o bitartrato de potasio es un ingrediente que ayuda a que las claras incorporen más aire durante el batido, puedes obviarlo si lo deseas.
HISTORIA
Los merengues son una de las preparaciones más clásicas y versátiles de la pastelería.
No se sabe con exactitud su origen, pero algunos historiadores creen que fueron creados alrededor de 1720 por un pastelero llamado Gasparini, que vivía en Meiringen, Suiza. De ahí deriva la palabra "merengue". Otra teoría sugiere que fue un cocinero polaco quien, a partir de una receta alemana, inventó el merengue.
Se cree que los primeros merengues se sirvieron en la región de Nancy, Francia, y se hicieron populares cuando Luis XV se casó con Maria Leszczynski, quien era fanática de estos dulces. Posteriormente, la famosa esposa de Luis XVI, María Antonieta, elaboraba los merengues con sus propias manos en el palacio de Versalles. Con el tiempo, se volvieron populares y se extendieron por toda Europa.
Al principio, los merengues se moldeaban con cuchara y luego evolucionaron hasta el uso de la manga pastelera, incorporada por el chef Antonin Carême.
Existen distintas variedades de este postre: el francés, el italiano y el suizo. El francés es el más tradicional y simple de preparar. El italiano es más elaborado y es ideal para decorar tartas y tortas dulces. El suizo es el más firme de todos; fue creado en Francia por el chef de la pastelería Piche El Thomas Magnan, y durante años su receta estuvo bajo llave.
Con la llegada de los colonos españoles a América, trajeron consigo esta famosa preparación, que fue adaptada en todo el continente. Hoy en día, podemos encontrar los famosos merengues mexicanos que utilizan ingredientes locales como el azúcar de caña, las pastas de frutas y semillas.
A pesar de todas sus variantes, actualmente los merengues son un elemento básico en la pastelería internacional y se utilizan en una amplia variedad de postres y dulces.
Importante
Esta receta contiene huevos crudos, evita la ingesta a niños, adultos mayores y personas vulnerables.
Información Nutricional
ADVERTENCIA: Este calculador de información nutricional puede contener errores. Úsalo como referencia y verifica la precisión de los resultados con un profesional de la salud.
Valores nutricionales
Merengue suizo
Cantidad por porción
Calorías
3
% Valores diarios*
Grasa
0.003
g
0
%
Sodio
1
mg
0
%
Potasio
1
mg
0
%
Carbohidratos
1
g
0
%
Azúcar
1
g
1
%
Proteina
0.04
g
0
%
Calcio
0.03
mg
0
%
Hierro
0.001
mg
0
%
* Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías.









