

Käsekuchen
Pastel de Queso Alemán
Delicado, cremoso y con un toque único que enamora a todos, el Käsekuchen es mucho más que un simple pastel de queso. Este icónico postre alemán, conocido por su textura ligera y su suave sabor, combina una base crujiente con un relleno elaborado a base de queso fresco y un toque de limón que lo hace inconfundible. Perfecto para acompañar con una taza de café o como cierre espectacular para cualquier comida, el Käsekuchen es un deleite que vale la pena preparar en casa
Equipamiento
1 Batidora
Ingredientes
- 500 ml leche
- 32 g mezcla de pudding, o natillas de vainilla, sobres
- 120 g azúcar
- 240 g galletas, tipo Digestive o María, trituradas
- 2 g ralladura de limón, o naranja
- 20 g mermelada de fresa
- leche, necesaria para la base, opcional
- 100 g mantequilla, derretida
- 600 g queso quark
- 70 g huevo, tamaño L
- 2 g sal
- 100 g frutos rojos

Elaboración paso a paso
- Prepara la base de crema o pudding: Mide los 500 ml leche fría y vierte un tercio en un recipiente. Agrega el contenido de 32 g mezcla de pudding y 120 g azúcar. Calienta el resto de la leche en un cazo a fuego medio. Antes de que empiece a hervir, agrega la mezcla dulce y cocina, sin dejar de remover con un batidor de alambre, hasta que espese. Transfiere la mezcla a un recipiente ancho, cúbrelo con plástico film y deja enfriar.
- Precalienta el horno a 175ºC (345ºF) y prepara un molde redondo desmontable, engrasándolo ligeramente (de unos 22-24 cm). Para hacer la base tritúralas bien 240 g galletas y mézclalas con 2 g ralladura de limón o naranja. Incorpora 20 g mermelada de fresa y agrega leche poco a poco hasta obtener una consistencia húmeda para forrar la base, o mezcla con 100 g mantequilla derretida. Cubre bien el molde, presionando con una cuchara o con la mano.
- Agrega 600 g queso quark, 2 g sal y 70 g huevo a la mezcla ya enfriada. Bate con una batidora de varillas a velocidad baja y vierte la mezcla en el molde. Iguala la superficie con el dorso de una cuchara o con una lengüeta y añade 100 g frutos rojos cortadas por la mitad, o enteras si son grandes. Presiona ligeramente para que se integren bien con la masa.
- Hornea durante unos 80-90 minutos, con cuidado para que no se dore demasiado por arriba. Si se dora demasiado, cúbrelo con papel de aluminio. Comprueba si está listo insertando un palillo o cuchillo en el centro; debería salir ligeramente manchado. Deja que se enfríe por completo antes de desmoldar.
Tips
Para mejorar la presentación, puedes cubrir el Käsekuchen con un poco de brillo para pasteles o almíbar simple, le dará un toque diferente a tu preparación.
HISTORIA
El Käsekuchen, o pastel de queso, es un postre clásico de la cocina alemana que ha sido disfrutado durante siglos por su sabor suave y cremoso, así como por su textura reconfortante. Este pastel, elaborado con una base de masa y un relleno de queso fresco, es un favorito en todo el país y se sirve comúnmente en ocasiones especiales y festivas.
Orígenes antiguos y evolución continua: El Käsekuchen tiene una larga historia que se remonta a la Edad Media en Europa, cuando los monjes alemanes y suizos comenzaron a experimentar con la elaboración de pasteles de queso utilizando ingredientes locales como queso fresco, huevos, azúcar y especias. Con el tiempo, la receta se ha adaptado y refinado para crear el Käsekuchen que conocemos y amamos hoy en día.
Ingredientes simples, sabor exquisito: La receta básica del Käsekuchen incluye una masa crujiente hecha con harina, mantequilla y azúcar, que se presiona en un molde para formar la base del pastel. El relleno está compuesto por queso fresco (quark), huevos, azúcar, crema agria y vainilla, que se mezclan hasta obtener una mezcla suave y homogénea. El pastel se hornea luego hasta que esté dorado y firme en el exterior, pero aún cremoso y delicado en el interior.
Versatilidad y adaptabilidad: Una de las características más destacadas del Käsekuchen es su versatilidad. Se puede disfrutar solo o acompañado de frutas frescas, como fresas, arándanos o frambuesas, así como con una cucharada de crema batida o salsa de frutas. Además, se puede personalizar con la adición de ingredientes como ralladura de limón, nueces o pasas, según los gustos individuales.
En resumen, el Käsekuchen es un postre que deleita a todos los amantes del queso y la repostería. Su sabor suave y cremoso, su textura reconfortante y su versatilidad lo convierten en un favorito en cualquier ocasión. Ya sea servido como postre después de una comida festiva o disfrutado como un dulce capricho en cualquier momento del día, el Käsekuchen es un placer que nunca pasa de moda.
Información Nutricional
ADVERTENCIA: Este calculador de información nutricional puede contener errores. Úsalo como referencia y verifica la precisión de los resultados con un profesional de la salud.
Valores nutricionales
Käsekuchen
Cantidad por porción
Calorías
865
% Valores diarios*
Grasa
43
g
66
%
Grasa saturada
21
g
131
%
Grasa Transgénica
1
g
Grasa polinsaturada
6
g
Grasa monoinsaturada
11
g
Colesterol
134
mg
45
%
Sodio
843
mg
37
%
Potasio
297
mg
8
%
Carbohidratos
94
g
31
%
Fibra
2
g
8
%
Azúcar
66
g
73
%
Proteina
28
g
56
%
Vitamina A
991
IU
20
%
Vitamina C
2
mg
2
%
Calcio
187
mg
19
%
Hierro
2
mg
11
%
* Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías.









