

Ensalada de Pallares
En la alquimia de la cocina, las alubias pallar, demuestran su cremosidad en una diferencia clara con sus pares negros, o coloradas. En el agua hirviente liberan su delicadeza y suavidad.
El detrás de escena cuenta que la cebolla, en su dulce transparencia, se entrelaza con el tomate, dándole un tono rojo y blanco. La pimienta negra, con su sutil picante, despierta los sentidos, mientras la sal resalta el sabor terroso de las alubias. El perejil fresco, en su verde exuberancia, añade como siempre la frescura. Y el aceite de oliva, envolvente, brinda su untuosidad mediterránea.
En cada cucharada se descubre un universo de sabores, texturas y aromas, donde la alubia pallar se transforma en un manjar digno de los dioses.
Ingredientes
- 250 g alubias tipo pallar
- 300 g cebolla
- 120 g tomate
- 5 g pimienta negra molida
- 10 g sal
- 30 g perejil fresco, picado
- 30 ml aceite de oliva

Elaboración paso a paso
- Coloca 250 g alubias tipo pallar en remojo con agua durante 6 horas en refrigeración. Cámbiales el agua dos o tres veces durante todo el tiempo del remojo.
- Retira las alubias del refrigerador y enjuágalas. Cocina en abundante cantidad de agua, se calculan unas 3 partes de agua por 1 de alubias. Llévalas a ebullición y luego baja el fuego. Cocina por 45 minutos o hasta que estén tiernas. Filtra y reserva.
- Corta 300 g cebolla en finas láminas. Cocínalas en una olla con agua y 10 g sal hasta que estén tiernas. Una vez cocidas, cuela y reserva.
- Corta 120 g tomate en cubos.
- Pica 30 g perejil fresco.
- En un tazón, coloca todos los ingredientes y mezcla bien.
- Agrega 5 g pimienta negra molida al gusto y 30 ml aceite de oliva.
- Sirve la ensalada con un poco de perejil picado por encima.
Tips
Nunca cocines las legumbres en su misma agua del remojo; simpre debes retirarla y enjuagar muy bien, de lo contrario serán indigestas. El remojo de las legumbres siempre debe realizarse en el refrigerador y cambiando el agua cada 2 o 3 horas para evitar su fermentación. Una olla a presión va a reducir considerablemente el tiempo de cocción. Para evitar accidentes, siempre consulta el manual de instrucciones antes de utilizar una olla a presión.
HISTORIA
En el recetario de la historia, las ensaladas se erigen como una pluralidad de sabores, entrelazando tradiciones y saberes en cada bocado. Desde los días virreinales en el Perú, donde las mesas se adornaban con platos de lechuga, aceite de oliva y vinagre, hasta las reminiscencias literarias que comparan la vida con una ensalada, variada y cambiante.Entre las páginas de los escritos coloniales, se descubre un tesoro culinario: la ensalada de pallares. Este plato ancestral, mencionado por fray Bernabé Cobo en el siglo XVII, resalta la riqueza de la gastronomía peruana. Pallares verdes, con vainillas tiernas en aceite y vinagre, ofrecen una delicia única que perdura en el tiempo.
Y en la amalgama de ingredientes, se revelan historias. Los porotos, originarios de América, han alimentado civilizaciones desde tiempos inmemoriales. Remojados, cocidos, transforman sus durezas en suavidades, sus amarguras en dulzuras. Una especie universal, arraigada en la cocina global.El perejil, con su fragancia fresca y su historia enredada en mitos y supersticiones, añade un toque de misterio a la ensalada. Originario del Mediterráneo, conquistó paladares y corazones en toda Europa, trascendiendo fronteras culturales y creencias.
Así, entre versos y recetas, se teje el tapiz de la ensalada de pallares, un plato que fusiona lo antiguo y lo nuevo, lo exótico y lo familiar. En cada hoja de lechuga, en cada semilla de poroto, en cada rama de perejil, se encuentran los sabores y las historias de un pasado que perdura en el presente.
Y en la amalgama de ingredientes, se revelan historias. Los porotos, originarios de América, han alimentado civilizaciones desde tiempos inmemoriales. Remojados, cocidos, transforman sus durezas en suavidades, sus amarguras en dulzuras. Una especie universal, arraigada en la cocina global.El perejil, con su fragancia fresca y su historia enredada en mitos y supersticiones, añade un toque de misterio a la ensalada. Originario del Mediterráneo, conquistó paladares y corazones en toda Europa, trascendiendo fronteras culturales y creencias.
Así, entre versos y recetas, se teje el tapiz de la ensalada de pallares, un plato que fusiona lo antiguo y lo nuevo, lo exótico y lo familiar. En cada hoja de lechuga, en cada semilla de poroto, en cada rama de perejil, se encuentran los sabores y las historias de un pasado que perdura en el presente.
Información Nutricional
ADVERTENCIA: Este calculador de información nutricional puede contener errores. Úsalo como referencia y verifica la precisión de los resultados con un profesional de la salud.
Valores nutricionales
Ensalada de Pallares
Cantidad por porción
Calorías
123
% Valores diarios*
Grasa
1
g
2
%
Grasa saturada
0.1
g
1
%
Grasa polinsaturada
0.3
g
Grasa monoinsaturada
0.1
g
Sodio
14
mg
1
%
Potasio
424
mg
12
%
Carbohidratos
24
g
8
%
Fibra
8
g
33
%
Azúcar
4
g
4
%
Proteina
6
g
12
%
Vitamina A
251
IU
5
%
Vitamina C
10
mg
12
%
Calcio
69
mg
7
%
Hierro
2
mg
11
%
* Los valores porcentuales diarios se basan en una dieta de 2000 calorías.









