Mugaritz cobra vida en las voces de sus hacedores en : Mugaritz, Campo A Través, una película que rompe los moldes típicos del documental culinario.
El cine gastronómico contemporáneo suele caer en la trampa de la hagiografía, elevando al chef a la categoría de deidad solitaria o genio torturado. Sin embargo, el documental Mugaritz, Campo A Través (2015) rompe deliberadamente estos moldes. Aquí, a través de un hipnótico coro de voces anónimas, es el restaurante mismo quien toma la palabra.
Dirigida por Pep Gatell —líder detrás de la disruptiva compañía teatral española La Fura dels Baus—, la cinta diluye las fronteras entre la cocina y el arte performático, invitándonos a un viaje multisensorial donde la verdadera protagonista es la creatividad colectiva.
Mugaritz es un restaurante atípico. Situado en España – más precisamente en Rentería, Guizpúzcoa- y bajo la dirección del chef Andoni Luis Aduriz, Mugaritz abrió sus puertas en 1998 y desde 2006 se considera uno de los mejores restaurantes del mundo. En Mugaritz, campo a través, nos adentramos no sólo a su forma de trabajo sino a su filosofía de vida. Filosofía de vida que no es la de alguien en particular sino la de Mugaritz como colectivo.
La cámara como un testigo hipnótico
Desde el punto de vista del lenguaje cinematográfico, el gran acierto de Gatell y del director de fotografía Álex Ferrer es negarse a filmar simples «platos bonitos». En su lugar, la cámara captura el alma de Mugaritz a través del movimiento. Vemos a un equipo de más de 60 personas ejecutando acciones tan precisas que rozan lo hipnótico. Es una danza industrial, una coreografía donde la exigencia física y mental se palpa en cada plano.
A nivel narrativo, la decisión más brillante es el uso del sonido. No hay un narrador omnisciente ni entrevistas tradicionales; hay un coro de voces anónimas. Es el restaurante mismo el que respira y habla.
Escuchar a un cocinero confesar «Yo ya no soy yo. Yo ya soy ellos», resume a la perfección el nivel de entrega y sacrificio que requiere la alta cocina. Para un chef profesional, esta película es un espejo brutal sobre lo que significa que el lugar de trabajo se convierta en la vida misma.
El comensal como cómplice
Andoni Luis Aduriz ejerce aquí un «liderazgo silencioso», permitiendo que la filosofía del lugar hable por él. El restaurante, situado en la frontera (en euskera, muga) y custodiado por un roble (haritza), asume su identidad marginal: se siente cómodo operando al límite.
La película explora un concepto antropológico fascinante sobre el acto de comer. En Mugaritz, quien se sienta a la mesa no es un cliente, es un cómplice. El objetivo no es simplemente alimentar o generar placer gustativo (eso, según explican, puede suceder o no), sino entregar conocimiento y despertar todos los sentidos.
El título de la cinta, «campo a través», es una declaración de principios: hay que salir de la zona de confort y usar la incomodidad como motor para generar movimiento.
¿Por qué mirala?
Visualmente, la obra de Gatell es un triunfo del lenguaje cinematográfico. La fotografía escapa de la trampa del food porn comercial; no se limita a glorificar el emplatado final, sino que escudriña las texturas, la experimentación química y el ecosistema humano.
La fusión de las sensibilidades de Mugaritz y La Fura dels Baus genera un metraje que trasciende lo documental para convertirse en una instalación inmersiva.
Mugaritz, campo a través no es una película sobre recetas, ni siquiera sobre un restaurante exitoso. Es un ensayo brillante sobre la identidad, la abolición del ego y el inmenso poder de la vanguardia para alterar nuestra percepción del mundo. Imprescindible para quienes entienden que sentarse a la mesa puede ser, a la vez, un acto de profunda intimidad y una revolución silenciosa.
Logra un retrato fascinante que tanto en su forma, como en su contenido reflejan el riesgo y la autenticidad de un proyecto único en su especie.
Mugaritz, campo a través (Mugaritz, campo a través)
País: España
Año: 2015
Duración: 65 minutos
Dirección: Pep Gatell
Elenco principal: Intervenciones del equipo de Mugaritz
Género: Documental
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