Considerada una de las figuras más influyentes de la coctelería contemporánea, la noruega Monica Berg no solo construyó una carrera excepcional detrás de la barra, sino que convirtió su recorrido en una plataforma para transformar la industria desde adentro.
Nacida en Oslo y radicada en Londres desde hace más de una década, Berg es hoy una referencia indiscutida del mundo del bar. Su nombre aparece asociado a algunos de los proyectos más innovadores de los últimos años, pero también a una mirada crítica y comprometida sobre las condiciones laborales, la educación y la cultura dentro de la hospitalidad global.
De Oslo al mundo: el inicio de una vocación
Berg descubrió la coctelería casi por casualidad. A los 19 años, mientras trabajaba en un bar de Oslo, le tocó cubrir de manera improvisada el puesto del bartender. Esa experiencia —según ha contado en múltiples entrevistas— fue reveladora: encontró en la barra un espacio donde convergían creatividad, técnica, hospitalidad y contacto humano.
Con una fuerte ética de trabajo y una curiosidad constante, comenzó a formarse de manera autodidacta, combinando práctica intensiva con estudio profundo de ingredientes, destilados y procesos. Su decisión de mudarse a Londres marcaría un punto de inflexión definitivo.

Londres y la consolidación de una mirada propia
La capital británica, uno de los centros neurálgicos de la coctelería moderna, le permitió a Berg perfeccionar su estilo y ampliar su red profesional. Tras pasar por bares de alto nivel, su alianza personal y creativa con Alex Kratena se convirtió en uno de los binomios más influyentes del sector.
Juntos en 2019 fundaron Tayēr + Elementary, un bar conceptual que desde su apertura ha sido aclamado por la crítica y el público por igual. Habitué de las listas de bares más importantes, la propuesta de Tayēr + Elementary se basa en dos espacios complementarios: Elementary, un bar abierto durante todo el día con una carta accesible que reinterpreta clásicos con ingredientes frescos y técnicas contemporáneas; y Tayēr, un laboratorio donde la experimentación y el trabajo técnico están en el centro del proceso de coctelería. Esta dualidad refleja el enfoque de Berg: crear experiencias que sean al mismo tiempo sofisticadas y accesibles.
El concepto rompió con la noción tradicional de “alta coctelería” como algo distante o solemne, proponiendo una experiencia sofisticada pero cercana, basada en la calidad del producto y la claridad del mensaje.

Reconocimientos y un hito simbólico
Ese mismo año, Berg hizo historia al convertirse en la primera mujer en recibir el Bartenders’ Bartender Award, un reconocimiento otorgado por votación entre colegas dentro del ranking de The World’s 50 Best Bars.
Más allá del premio en sí, el gesto tuvo un fuerte peso simbólico en una industria históricamente dominada por hombres. Berg pasó a ocupar un lugar central no solo como bartender de excelencia, sino como referente de un cambio cultural más amplio.

Detrás de la barra, también fuera de ella
Su influencia va más allá de su bar. Berg ha sido nombrada repetidamente como la persona más influyente en la lista Bar World 100, un ranking anual que destaca a las figuras más relevantes del mundo del bar y las bebidas. Esa posición refleja no solo sus logros creativos, sino también su papel como líder y pensadora dentro de la comunidad global de hospitalidad.
Monica no se limita a diseñar cócteles excepcionales. Su trabajo abarca también proyectos con impacto social y educativo. Es cofundadora de P(our), una organización sin fines de lucro que promueve el intercambio de conocimientos y el desarrollo profesional dentro de la comunidad coctelera, y de backofhouse.info, una plataforma digital que permite a trabajadores de la hospitalidad reportar de forma anónima condiciones laborales injustas, discriminación o acoso, proporcionando así una herramienta concreta para mejorar la cultura laboral en la industria.

Bartender, creativa, empresaria
Berg es la Directora Creativa de Campari Academy, un programa global de educación y capacitación para jóvenes que busca inspirar nuevas generaciones a través de contenido formativo, debates y experiencias compartidas, conectando comunidades alrededor del mundo.
Su línea de productos también ha ganado atención internacional: la marca de bebidas Muyu explora sabores artesanales y refleja su enfoque de sencillez donde el protagonismo se lo llevan los ingredientes.
Hoy, Monica Berg simboliza una nueva era de la coctelería: una donde la técnica y la creatividad no van por delante de la ética y la construcción de comunidad. Su trayectoria demuestra que el oficio puede ser un arte, pero también una plataforma de impacto cultural, social y educativo.




























