Para celebrar estas dos décadas, Mirazur realizó una serie de homenajes que marcaron el pulso gastronómico de 2026. La casa de Mauro Colagreco no solo nos dejó recuerdos imborrables, sino que sembró la esperanza de un futuro alimentario mucho más consciente.
Pasaron dos décadas desde que, un antiguo lugar en la frontera franco-italiana se transformó en el lienzo de un joven chef argentino. Antes de que Mauro llegara, no era un destino de alta gastronomía, sino una cálida parada en la mítica Ruta Nacional 7, funcionando como la última escala antes de cruzar a Italia para los viajeros (por los años 1930).
Aquel cruce de caminos quedó en el olvido, desvaneciéndose hasta convertirse en un restaurante abandonado frente a la inmensidad del Mediterráneo. Hasta que, hace exactamente veinte años, Mauro escuchó hablar de este rincón perdido. Sin grandes recursos, pero impulsado por una fe desmedida, Mauro Colagreco vio en ese edificio olvidado el lugar perfecto para iniciar un camino con Mirazur.
Hoy, al mirar atrás es inspirador, aquella antigua parada de viajeros no solo renació de sus cenizas, sino que mutó hasta consagrarse como el Mejor Restaurante del Mundo. Al hacer el balance de los recién celebrados 20 años de Mirazur, queda claro que el proyecto de Mauro Colagreco además de alcanzar la cima con tres Estrellas Michelin, redefinió para siempre lo que significa la gastronomía circular.
La reciente celebración de su vigésimo aniversario culminó en mayo de este 2026 con un evento que ya es leyenda, una colaboración irrepetible con el maestro Ferran Adrià. Esta es la crónica de un sueño que revolucionó la alta cocina.
El restaurante que decidió sanar la Tierra
Esta ha sido la brújula de Colagreco durante estos 20 años.
Al elegir lo que comemos y cocinamos, elegimos el mundo en el que queremos vivir”.
Mirazur trascendió la figura del restaurante tradicional para convertirse en un pulmón de 22 hectáreas de jardines biodinámicos.
Esta conexión sincera con la naturaleza trasciende la teoría y se materializa de forma sublime en la mesa. La máxima expresión de este compromiso llegó en 2021, cuando la propuesta culinaria de Mirazur evolucionó hacia cuatro menús biodinámicos: Raíces, Hojas, Flores y Frutas. Diseñados en total sintonía con las influencias cósmicas y los ciclos lunares, cada menú ofrece una inmersión sensorial donde el verdadero lujo reside en el respeto absoluto por el ingrediente vivo.
Su legado ambiental sentó las bases de la nueva alta cocina mundial con logros que hoy son referencia obligada:
- Pioneros Plastic Free: En 2020, Mirazur logró ser el primer restaurante del mundo certificado sin plástico de un solo uso.
- Comunidad B Corp: En 2024, rompió moldes al ser el primer establecimiento triplemente estrellado en obtener esta rigurosa certificación de impacto social y ambiental.
- Vocero global: Como Embajador de Buena Voluntad de la UNESCO, Seeds for the Future (Semillas para el Futuro), Colagreco ha utilizado su voz para impulsar la educación alimentaria y la protección de la biodiversidad a nivel internacional.
- El círculo se expande: Lejos de conformarse con sus 22 hectáreas, el universo de Colagreco sigue creciendo en pos de la agricultura regenerativa. En 2024 lanzaron la línea de despensa Noyau para transformar los excedentes de sus cosechas en aceites y mieles de autor. También en 2025 consolidaron su visión adquiriendo una finca circular de 17 hectáreas en la localidad de Sospel.
45 días de magia culinaria con Ferran Adrià en 2026
Para celebrar estas dos décadas, Mirazur realizó una serie de homenajes que marcaron el pulso gastronómico de 2026. Hubo emotivas cenas con antiguos colaboradores que forjaron la identidad de la casa, pero el clímax indiscutible fue El Menú del Aniversario.
Durante un periodo exclusivo de solo 45 días (del 1 de abril al 17 de mayo), el mundo fue testigo de una colaboración única. Ferran Adrià, el genio detrás del mítico elBulli, salió de su retiro operativo para actuar como Director Creativo y “Curador Gastronómico” de Mirazur. También participaron varios “Bullinianos” (antiguos miembros del mítico elBulli), quienes ayudaron al equipo de Investigación y Desarrollo de Mirazur a integrar creaciones que evocaran el espíritu del maestro catalán. Entre los chefs que participaron destacan: Albert Adrià (del restaurante Enigma), José Andrés, Paco Méndez (del restaurante Come), Albert Raurich (del restaurante Dos Palillos), Federico Zanasi (del restaurante Condividere)
Adrià analizó meticulosamente las dos décadas de evolución del restaurante y, junto a Colagreco, diseñó una experiencia retrospectiva que funcionó como una verdadera obra de arte polifónica. Los afortunados comensales degustaron un menú que conectaba la esencia mediterránea y los icónicos cítricos de Menton, integrando además sutiles y emotivos guiños a la herencia tecno-emocional de elBulli.
El laboratorio al descubierto
El banquete de aniversario incluyó una innovadora fase previa. Quienes asistieron pudieron sumergirse en una exposición inmersiva de cinco paradas que revelaba los secretos del equipo de I+D de Mirazur (liderados por el jefe de proyecto Diego Rey, junto a chefs como Paloma Boitier, Jean-Christophe Bourguignon, Emilie Gerardi, Marcelino Gomez, entre otros) . Desde “El Sistema de Innovación” que desnudaba el origen de cada plato, hasta el “Muro Floral” y una reflexión sobre cómo la vajilla altera nuestra percepción del sabor (el Homo Degustateur). Fue un viaje a las entrañas mismas del proceso creativo.
Los festejos por el vigésimo aniversario de Mirazur ya son parte de la historia grande de la gastronomía. Demostraron que la excelencia, la audacia creativa y el respeto por la naturaleza pueden coexistir en un mismo plato. A sus 20 años, la casa de Mauro Colagreco no solo nos dejó recuerdos imborrables, sino que sembró la esperanza de un futuro alimentario mucho más consciente.
Un legado impreso para la posteridad
Aunque el encuentro culinario junto a Ferran Adrià y la exclusiva serie de cenas con los alumni de la casa ya forman parte del recuerdo, la celebración de este evento histórico aguarda un último gran momento. Para el otoño de este 2026, Mirazur coronará sus festejos con la publicación de un libro conmemorativo oficial. Esta esperada obra promete ser un objeto de colección indiscutible que retratará, desde una mirada íntima, dos décadas de creatividad desenfrenada, la evolución de sus mágicos jardines y la consolidación de un paradigma gastronómico que llegó para quedarse.