Criada en Tailandia en un hogar donde la cocina era una parte esencial de la vida cotidiana, Maya Sittisuntorn estudio diseño industrial y años más tarde descubrió su amor por la pastelería. Te contamos su historia, su recorrido y los secretos detrás de Marble.
La gastronomía es un mundo en el que la pasión y la técnica se entrelazan para crear experiencias inolvidables. Para Maya Sittisuntorn, su entrada a este universo no fue planeada, sino una consecuencia natural de su crianza y de su amor por la buena comida. Criada en Tailandia en un hogar donde la cocina era una parte esencial de la vida cotidiana, Maya aprendió desde temprana edad el valor de los ingredientes frescos y la importancia de los sabores equilibrados.
Sin embargo, su camino profesional la llevó primero hacia el diseño industrial. Tras mudarse a Nueva York para ejercer su profesión, Maya descubrió un mundo gastronómico en el que la cocina era una carrera tan válida y desafiante como cualquier otra. Su amor por la comida se volvió cada vez más fuerte, al punto que encontró en la culinaria un refugio y una forma de expresión creativa. Fue en ese momento cuando decidió sumergirse en la industria de la gastronomía.
¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste al cambiar de carrera?
Sin duda, fue dejar atrás la estabilidad de una carrera en diseño industrial para aventurarme en lo desconocido. Pero creo que cuando algo te apasiona de verdad, encuentras la manera de hacerlo funcionar.

De la inspiración a la acción
El punto de inflexión llegó cuando se convirtió en cliente habitual del reconocido restaurante Eleven Madison Park. Con el tiempo, construyó una relación con el equipo del restaurante, quienes en tono de broma le sugirieron que trabajara allí. Para Maya, aquella sugerencia no era una simple ocurrencia, sino una oportunidad para aprender y desarrollarse. Con una mentalidad analítica y un deseo innato por comprender cada aspecto de su entorno, Sittisuntorn dio el paso y comenzó a formar parte de ese mundo.
Su formación en diseño industrial le brindó una perspectiva única dentro de la cocina, permitiéndole enfocarse en la funcionalidad y la eficiencia sin perder de vista la estética. La armonía entre diseño y gastronomía se volvió su sello personal.
Chikalicious y la fusión de culturas
Uno de los primeros proyectos donde Maya pudo aplicar esta fusión entre diseño y repostería fue en Chikalicious, una reconocida boutique de postres en Nueva York. Su enfoque en la calidad de los ingredientes y su compromiso con la frescura de los productos encajaron perfectamente con la filosofía del lugar. Además, su bagaje cultural le permitió introducir ingredientes y técnicas propias de la cocina asiática, ampliando el espectro de sabores y posibilidades.
Su participación en Chikalicious no solo se limitó a la creación de postres, sino también al diseño y optimización de la operación del negocio. Su habilidad para estructurar procesos y mejorar la eficiencia la llevó a asumir un papel clave en la expansión del concepto, especialmente cuando el proyecto se llevó a China. Fue allí donde conoció a Mauro Pompili, su futuro socio y colaborador en una de sus aventuras gastronómicas más importantes.

Marble: la belleza de la simplicidad
El encuentro entre Maya y Mauro fue el inicio de una colaboración en la que la pasión por la gastronomía y la búsqueda de la excelencia se fusionaron. A pesar de sus diferencias en personalidad y enfoque, encontraron un punto en común en su deseo de crear experiencias gastronómicas memorables. Mientras que Mauro Pompili es un perfeccionista obsesionado con la precisión técnica, Maya aporta un espíritu más experimental y abierto a la innovación.
Juntos fundaron Marble, un concepto gastronómico basado en la pureza y la simplicidad. El nombre Marble no fue elegido al azar; representa la idea de que, al igual que una pieza de mármol esculpida con dedicación y cuidado, cada postre debe ser una obra de arte funcional, donde cada elemento tenga un propósito y contribuya a la armonía del conjunto.
Para Maya y Mauro, la clave está en seleccionar ingredientes de la más alta calidad y permitir que sus sabores brillen sin necesidad de transformaciones excesivas. Su enfoque respeta la esencia de cada ingrediente, utilizando técnicas precisas para realzar su potencial sin opacarlo. En Marble, la estética y el sabor van de la mano, reflejando la filosofía de «la belleza en la simplicidad».
¿Cómo describirías la filosofía de Marble en pocas palabras?
Minimalismo, precisión y respeto por los ingredientes. Nos enfocamos en hacer que cada elemento cuente y que la experiencia sea memorable.

Un futuro prometedor
A medida que Marble gana reconocimiento, Maya y Mauro Pompili continúan explorando nuevas oportunidades para expandir su visión culinaria. Con un enfoque centrado en la creatividad, la estacionalidad y la colaboración con productores locales, están constantemente innovando en su menú y perfeccionando su propuesta gastronómica.
Maya Sittisuntorn también se ha convertido en una voz importante dentro de la industria culinaria, especialmente en la promoción de la equidad de género en la cocina. Reconociendo los desafíos que enfrentan las mujeres en el mundo gastronómico, aboga por un ambiente de trabajo más inclusivo y equitativo.
¿Qué consejo le darías a alguien que quiere dedicarse a la repostería?
Que no tenga miedo de empezar desde cero. La paciencia y la práctica son clave, y la pasión te ayudará a superar cualquier obstáculo.




























