Con más de un millón de seguidores en Instagram, Max La Manna es el chef norteamericano que lidera la lucha por el zero waste en la cocina.
Con 1 millón de seguidores en Instagram, Max La Manna es un chef, autor y defensor de la cocina zero waste y de la sostenibilidad que ganó enorme popular gracias a su enfoque creativo y accesible para reducir el desperdicio de alimentos y promover una alimentación plant based.
Con recetas simples y muy sencillas de llevar a la cocia de nuestros hogares, Max se convirtió en toda una personalidad de las redes sociales gracias a su carisma único y gran capacidad de acompañar a las nuevas generaciones con consejos para una cocina más consciente y respetuosa con el medio ambiente. Autor de More Plants Less Waste, desde CHEFS TV tuvimos la oportunidad de conversar con él sobre sus inicios, sus banderas y sus sueños.
Sus inicios y cuándo se enamoró de la cocina
«Para serte honesto… empezó ni bien nací», nos cuenta Max La Manna al momento de preguntarle sobre cuándo siente que su amor por la cocina arrancó y agrega: «[En esos años] mi padre compró sus dos primeros restaurantes de comida rápida. No eran realmente restaurantes pero ya sabes, de la industria de servicio rápido. Crecí en ellos y fue por esto que desde una edad muy, muy temprana estuve cerca de este mundo. Creo que para un niño entender un poco sobre de dónde viene la comida, cómo se prepara y se cocina… fue una crianza diferente para mí». Pero no solo su padre tuvo una fuerte influencia, sino que también la recibió del lado materno: «Además, mi madre tenía un pequeño huerto en nuestro patio trasero. Cultivábamos diferentes tipos de verduras e ingredientes. Puedo recordar los tomates y sandías y ajo y lechuga y todo tipo de ingredientes». Pero cuando le preguntamos uno de sus recuerdos más grandes de esa época, la anécdota nos sorprende: «Cuando tenía cuatro o cinco años, recuerdo que junto a mi mamá hicimos vino. Creo que esa es uno de mis primeros recuerdos: el estar haciendo vino con ella».
Originario de un pequeño pueblo norteamericano en donde, según él mismo nos comparte, no tenía muchas opciones, durante su adolescencia decidió empezar a trabajar en una pizzería local: «En ese momento disfrutaba de comer y disfrutaba de la pizza y pensé: ¡Oh! Tal vez podría trabajar en una pizzería«. Fue recién en la última parte de sus 20 que tomó la decisión de hacer de la cocina su profesión: «Me miré al espejo durante un buen rato y pensé que esto era algo que realmente podía hacer. Creí que era algo que podía funcionar por todo lo que había hecho antes y mi historia en torno a la comida. Así que siento que estoy destinado a estar donde debo estar».
Su lucha por el zero waste y una cocina más sustentable
¿Qué es lo que te inspiró a concentrarte en reducir el desperdicio de alimentos?
Creo que hubo varios momentos. Casi como una explosión, como en un volcán: dentro de él hay diferentes elementos que se están gestando, gestando, gestando para luego explotar. Siento que a mí me pasó algo similar.
Fueron muchos pequeños momentos a lo largo de mi vida: mi madre me decía que no desperdiciara comida; crecer dentro de una cocina; vivir al lado de un comedor de beneficiencia en donde, todos los días, veía a las personas haciendo fila para recibir comida ¿no? Hay personas que están luchando por poner comida en su propia mesa y si yo estoy despierdiciándola, no solo le estoy faltando el respeto a la comida, sino también a las personas que potencialmente podrían tener esta comida.
¿Sabes? Fue muy transformador el momento en que aprendí sobre el compostaje. Era algo de lo que nunca había oído hablar y cuando aprendí que se podía poner comida en la tierra, que esa comida se descompondría y nutriría el suelo… Trabajé en varios restaurantes y entendía los criterios y protocolos que los chefs y restaurantes deben cumplir, pero muchas veces las prácticas sustentables se dejan de lado o se olvidan… así que para mí era como una señal, un mensaje de: «Max, aquí hay algo en lo que debes trabajar».
Creo que es responsabilidad de todos cocinar con menos desperdicio de alimentos. Cuando pensamos en los problemas ambientales y el impacto que tenemos en el planeta, la comida está en lo más alto de la lista. Además, casi 1 de cada 9 personas que tienen dificultades para encontrar comida o que tienen hambre».
Y en este sentido, ¿cómo ves a la industria gastronómica actual?
No puedo hablar en nombre de otros países o Buenos Aires, pero en Estados Unidos y el Reino Unido, los restaurantes han sido educados de una manera muy específica: «tomar lo que necesitamos para cocinar, cortar, cocinarlo, servirlo… y las sobras, tirarlas». No tenemos tiempo para ordenar, manipular, preparar y organizar nuestros refrigeradores; nuestras alacenas son inventario. Así que simplemente seguimos adelante, seguimos adelante. Pero de esto se trata la mentalidad capitalista, ¿no? Tenemos que seguir adelante. Dejarlo y seguir avanzando.
Pero creo que, como nuestros antepasados y no hace tanto tiempo atrás, no tenían estos hipermercados, sino que tenían un granjero local o cultivaban sus propios ingredientes y usaban todo lo que tenían. Entonces, creo que los desafíos que estos restaurantes enfrentan son simplemente en la preparación, en su organización y en la capacidad de tomarse el tiempo. No lo hacen y no lo están pensando. Realmente no creo que estén pensando en el impacto de lo que hacen.
Entender de dónde proviene la comida, qué pasa con ella cuando la desperdiciamos y asegurarnos de que estamos brindando un servicio porque al final es una hospitalidad. Creo que en el año 2024 deberíamos estar pensando no solo en el saldo bancario, sino también en el planeta y en las personas. ¿La comida que ofrecemos es saludable? Creo que hay muchos desafíos que los restaurantes enfrentan, pero no creo que sea imposible.
En Estados Unidos y en Europa, las personas tiran a la basura entre el 30% y 40% de la comida que llevan a sus hogares».
El impacto de las redes sociales en su carrera
Las redes sociales para mí son algo extraño. No crecí con redes sociales; así que creo que soy una de las últimas generaciones que ha pasado un buen período, tal vez 18 o 20 años sin redes sociales.
Siempre me he acercado a las redes sociales como una oportunidad para inspirar y educar. Así es como uso esta plataforma. Estoy agradecido y tengo el privilegio de compartir recetas e ideas para que la gente cocine en casa y ayude a inspirar a la gente de todo el mundo. Así que creo que las redes sociales juegan un papel muy importante; pero como es una red social, hay millones de personas en todo el mundo que tal vez nunca vean tu contenido o un video que publiques. Y estoy agradecido de tener la plataforma que tengo porque siento que ha tenido un impacto.






























