Buena cocina, buena música y aún mejor energía. Latinada Bangkok oficia, de manera divertida, como embajadora de la cultura latina en Asia.
Daniel y Tamara Chávez son chefs latinoamericanos y viven en Singapur. Él peruano, hace veinte años. Ella, mexicana, hace diez. En todo este tiempo, notaron el interés de Asia por lo que ocurre en nuestro continente: “hoy en Asia existe un gran interés por lo latinoamericano y, a la vez, mucho pero mucho desconocimiento a nivel gastronómico, a nivel cultural”, explican. “Obviamente está de moda, pero la gente aún confunde la comida española con la mexicana. O creen que toda la música latinoamericana es reggaetón. Queríamos cambiar eso”
Así, en 2018, crearon Latinada Festival: un homenaje a la cultura latinoamericana a través de su cocina, su música, sus bebidas y sus costumbres de celebración. El evento se volvió un éxito en Singapur y lleva ya siete ediciones consecutivas.

Latinada en Bangkok
Ahora Latinada conquista nuevos territorios asiáticos. Días atrás -18 y 19 de octubre-, en el imponente Dusit Arun at Central Park, se estrenó su versión tailandesa en Bangkok. Durante dos días, los asistentes disfrutaron de una experiencia inmersiva en tradiciones latinoamericanas.
“Cuando vamos a hacer la Latinada tratamos de asociarnos con la mayor cantidad de chefs latinoamericanos que conocemos. Vamos a la ciudad, comenzamos a preguntar cuántos chefs latinos hay, les decimos que nos presenten a sus amigos y así vamos agrandando el círculo. La idea es que todos participen haciendo un plato, un plato sencillo, rico, latinoamericano”, explica Daniel sobre la producción del evento.
Más de veinte chefs de la región -mexicanos, peruanos, cubanos, brasileños y costarricenses- presentaron propuestas propias e hicieron demostraciones en vivo de platillos emblemáticos. Anticuchos de camarón por André Newh, aguachile de callo y caldo de maíz por el venezolano Carlos Rodrígues o tacos de carne asada de Mauricio Espinoza son tan solo algunos ejemplos de las sabrosas opciones degustadas por los asistentes.

Aquellos que buscaban más que gastronomía, también estuvieron cubiertos en Latinada: organizaron una programación artística de calibre internacional, con música en vivo y otros espectáculos de artistas latinoamericanos. ¿El más esperado? El desfile de carnaval brasileño del Latin Circus Show, una performance impactante. “Nos dimos cuenta de que Latinada se estaba volviendo algo diferente. Más que un festival donde se ponía comida y bebidas y baile, se empezó a ver que ya había una comunidad. Empezamos a pensar mucho en los mensajes que queríamos dar. Hay mucha confusión en lo que es Latinoamérica”, comenta Tamara.
“Nos sentimos muy afortunados de poder seguir promocionando América Latina con nuestro granito de arena. Que la gente vea Latinoamérica con otros ojos, no solamente con los ojos de fiesta y tequila, sino con ojos de amistad, con ojos de trabajo, de cariño”, concluyen los organizadores.




























