Ahora representará a América Latina y el Caribe en Milán.

En la Ciudad de Panamá, la joven chef brasileña se alzó con el título de Finalista Regional. Además, México y Colombia brillaron con premios especiales, mientras toda una generación demostró que llegar a esta instancia ya es un triunfo para la gastronomía latinoamericana.
Tras intensas jornadas de competencia, la Final Regional del S.Pellegrino Young Chef Academy 2026-27 llegó a su momento decisivo. La brasileña Ana Flávia Batista Graciolli se ha consagrado como la ganadoradel certamen, asegurando su boleto para representar a América Latina y el Caribe en Milán.
Al superar a otros 14 brillantes cocineros, Ana Flávia demostró que posee un mensaje capaz de transformar la industria, fusionando la herencia cultural con una visión audaz.
El camino hacia el triunfo de Ana Flávia estuvo marcado por la emotividad de su plato insignia: “Maíz de la abuela”. Trabajando junto a su mentora, la chef Mirela Rafaneli Peres, la joven logró una victoria doble. Además del pase a Milán, se llevó a casa el codiciado Premio a los Amantes de la Alta Gastronomía (Fine Dining Lovers Award).
Sobre su obra, la campeona detalló:
«Quiero expresar la conexión entre memoria, lugar y transformación. Inspirada por las recetas de mi abuela, celebro un ingrediente que simboliza abundancia. Utilizo tanto el maíz como el pollo en su totalidad, adoptando un enfoque de residuo cero. Quiero demostrar que la gastronomía puede honrar sus raíces a la vez que evoluciona».
El exigente jurado regional, compuesto por Jaime Pesaque, Alejandra Navarro, Jaime David Rodríguez Camacho, Marsia Taha Mohamed y Luiz Filipe Souza, dictaminó que su propuesta fue la traducción perfecta de las tres reglas de oro: técnica, creatividad y convicción personal.
La ceremonia de premiación también celebró las nuevas tendencias de la industria a través de dos galardones fundamentales, destacando obras profundamente arraigadas en el territorio:
Su plato, «Entre el mar y el traspatio”, encarna la riqueza de la Península de Yucatán. “Quiero retratar la unión entre el mar y la tierra. Reúne ingredientes de los huertos de las comunidades locales, resaltando el esfuerzo de quienes preservan sus tradiciones”, explicó Kevin, demostrando cómo coexistir con el pasado y el presente.
Su creación, “Pachamanca», es un mapa de su propio ADN mestizo. “Mi abuelo es de Chocó, mi madre de Neiva y mi padre de Manizales; nací en Bogotá y me crié en Cali”, relató Diego. Su plato integró hormiga culona de Santander, bollo de yuca del Caribe, cimarrón del Pacífico, palmito de Putumayo, y pirarucú y katara del Amazonas, todo bajo su magistral interpretación de la cocción subterránea.


Más allá de los premios entregados, la victoria de la noche fue colectiva. Los talentos que no alzaron premios especiales demostraron un nivel superlativo que confirma por qué fueron seleccionados entre cientos de postulantes por la escuela ALMA.
Ana Flávia Batista Graciolli (Brasil) – Plato: «Maíz de la abuela» | Restaurante: Broca. Mentora: Mirela Rafaneli Peres. (Ganadora Regional y Premio Fine Dining Lovers)
Kevin Chavez Cazarin (México) – Plato: «Entre el mar y el traspatio» | Restaurante: Chablé Yucatán. Mentor: Alejandro Chavez Moreno. (Premio Responsabilidad Social)
Diego Ramírez Mosquera (Colombia) – Plato: «Pachamanca» | Restaurante: Selma Restaurante. Mentor: Francisco Javier Bejarano. (Premio Acqua Panna)
Santiago Gastón Pereyra (Argentina) – Plato: «La herencia y el mar argentino» | Restaurante: Crizia. Mentor: Gabriel Oggero.
Rodrigo Pacheco Reyes (México) – Plato: «Milpa del Pacífico» | Restaurante: ORIGEN. Mentor: Abraham Serug Santos Mora.
Daniela Diaz (Colombia) – Plato: «Bastardo | Restaurante: DON DOH Parrilla Japonesa. Mentor: Paul Augusto Hernandez Almengor.
Diana Pérez (Colombia) – Plato: Del Caribe a los Andes | Restaurante: Humo Negro. Mentor: Jaime Torregrosa.












Heisy Córdoba (Colombia) – Plato: «Volver» | Restaurante: Pajares Salinas. Mentor: Klaas De Meulder.
Mauro Jiménez (Costa Rica) – Plato: «Memorias» | Restaurante: Las Ventanas | El Silencio Lodge & Spa. Mentor: Henry Quesada.
Allan Flores Navarro (Costa Rica) – Plato: «Herencia» Restaurante: Restaurante Amana. Mentor: Kenneth Ruiz Montoya.
Christian Navarrete (Perú) – Plato: «Recuerdos de un adobo» (Cusco desde los Andes) | Restaurante: Efimero. Mentor: Emilio Macías.
Tomás Paz (Chile) – Plato insignia inspirado en la técnica del ahumado rústico – Ecos del fuego Austral | Restaurante: Hotel Sheraton Santiago. Mentor: Gustavo Villoldo.
Juan José Acevedo Rodríguez (El Salvador) – Plato insignia tributo a la identidad y memoria latinoamericana Raya| Restaurante: El Xolo. Mentor: Nestor Alexander Herrera Centeno.
Leonardo Fassioli (Perú) – Plato insignia inspirado en la biodiversidad del océano y Punta Hermosa | Restaurante: Chakana Bar. Mentor: Sang Jung.
Andrei Lam (Panamá) – Plato insignia La mesa del Istmo | Restaurante: Sofitel Legend Casco Viejo. Mentor: Lorenzo Di Gravio.
Estar en esta final regional, es en sí mismo un premio. Estos jovenes talentos no son el futuro, son el presente de nuestras cocinas.
Con el primer lugar regional de Ana Flávia, el próximo gran desafío tendrá lugar en noviembre de 2027. En la Gran Final de Milán, la campeona deberá defender su creación ante un Jurado Global – Enrico ‘Chicco’ Cerea, Rodolfo Guzmán, Junghyun ‘JP’ Park, Pichaya ‘Pam’ Soontornyanakij, Jessica Rosval, Ana Roš y Martino Ruggieri.
La noche panameña cierra sus puertas, pero esta historia sigue en esta nueva generación de cocineros. Latinoamericana está en excelentes manos. Ahora, todas las miradas apuntan a Italia.