“Puedes cocinar si te lo propones”, fue su lema. Nació en una familia acomodada de California, y cuando viajó a Francia, supo que quería llevar lo aprendido a su país, donde logró trascender.
Julia Child es una de las figuras más icónicas en el mundo culinario. Trascendió fronteras y generaciones con su pasión por la cocina francesa y su carismática personalidad.
Tuvo un lema que la marcó para siempre: «Puedes cocinar si te lo propones». Eso no solo inspiró a miles de hogares estadounidenses, sino que además fue una chef influyente y autora de renombrados libros de cocina. Su célebre programa The French Chef, la puso en la cumbre de la cocina por televisión.
Quién fue Julia Child
Nació como Julia McWilliams en 1912, creció en una familia acomodada en Pasadena (California). Luego de trabajar en publicidad en Nueva York y de servir en el Office of Strategic Services durante la Segunda Guerra Mundial, se casó con Paul Cushing Child, un diplomático que la introdujo a la cocina francesa durante su estancia en París. Este encuentro marcó el inicio de su apasionada relación con la gastronomía de este país.
La pasión que tanto ella como su marido tenían por la cocina francesa y la negativa de esta imperiosa mujer a quedarse relegada en casa en el papel de ama de casa, hicieron que después de algunas peripecias diplomáticas pudiera cursar su formación en la prestigiosa academia de cocina Le Cordon Bleu.
Paralelamente, entró en Le Cercle des Gourmets, un club femenino, y allí conoció a Simone Beck y Louisette Bertholle, con quienes decidió escribir un libro de cocina francesa para americanos.
Lo interesante es que en esa época no existía ningún libro de recetas francesas traducidas al inglés: Julia fue pionera y se convirtió en el nexo de unión entre dos culturas que estaban distantes con un océano de por medio y con marcadas diferencias gastronómicas.
En 1951, las tres amigas fundaron la escuela de cocina francesa para residentes de Estados Unidos en París a la que llamaron L’École des Trois Gourmandes, entidad que funcionó hasta que los Child regresaron a Estados Unidos para radicarse en Cambridge, Massachusetts.
El arte de la cocina francesa, el libro de Julia Child
Su libro ofrecía más que simples recetas: era una guía detallada de la cocina francesa, desde la elección de utensilios hasta la importancia del amor por la cocina.
El arte de la cocina francesa es, sin duda, una publicación que no puede faltar en ninguno de los hogares de los cocineros que aman la buena comida. De hecho, Martín Berasategui y David de Jorge apuntan en el prólogo de la edición europea que es “un compendio de la perfecta hedonista” y una “sentida declaración de amor a la comida”, reuniendo “los elementos clave de la gran cocina de Occidente”.
En el libro ahonda en las recomendaciones sobre los utensilios más adecuados para cada cocción; Julia amaba los utensilios de Le Creuset. Además, recomienda no saltarse las indicaciones básicas y dedicarse con tesón a la cocina, porque asegura que llegar a dominarla “es solo cuestión de práctica”.
“Mi objetivo es enseñar a cocinar”, decía. Las 500 recetas de su libro lo avalan: «El ingrediente más importante es el amor a la cocina en sí». El recetario del libro es de orden clásico: quiches, soufflés, crêpes, estofados, mousses, patés y tartas como la tatin que le abrieron las puertas de la televisión.
Julia Child, una comunicadora esencial
Julia era extremadamente extrovertida y eso le permitió tener mucha llegada a la gente. Escribía en el Boston Globe y debutó por primera vez en televisión con su show The French Chef siendo un éxito de audiencias.
Esto fue en 1962 y continuó divulgando la cocina francesa hasta el 2000, cuatro años antes de su muerte, con 92 años. También publicó más de una docena de libros. A través de su programa, Julia acercó la complejidad de la cocina francesa a los hogares estadounidenses, convirtiéndose en un ícono cultural.
Tenía un enfoque basado en la técnica, además de que era muy ingeniosa para salir del paso y resolver errores en vivo. En definitiva, su desdramatización de la cocina la convirtieron en una figura querida y respetada.
Pero no era solo la cocina francesa y su método tradicional. Lo que muchos sostienen es que su forma de divulgar alentaba el disfrute de la comida.
Uno de los principales talentos fue que Julia Child demostró que la cocina no era exclusiva de los chefs profesionales, sino que podía ser dominada por cualquier persona con dedicación y pasión.
De qué se trata Julie & Julia, la película sobre Julia Child
Fue tal la importancia que logró Julia a lo largo de su vida, que en 2002 su historia se narró una película deliciosa, Julie & Julia en la que el papel de la promotora de la cocina francesa en Estados Undios es interpretado por Meryl Streep.
La trama de este filme involucra a Julie Powell, interpretada por Amy Adams, quien se propone hacer todas las recetas contenidas en el libro de Julia Child El arte de la cocina francesa, el cual fue escrito en la década de 1960. Mientras decide escribir un blog sobre sus experiencias culinarias.
La película muestra dos historias entrelazadas. Por un lado, la historia de cómo Julia Child descubrió su afición a la cocina, durante el tiempo que estuvo viviendo en París en 1950 y sobre cómo escribe y publica su propio libro de cocina. Y la historia de Julie Powell, la narradora.
La película comienza con la llegada de Julie y su marido a un nuevo apartamento. Y las ganas de Julie de tener algo interesante que hacer. Su marido le da la idea de escribir un blog. A Julie no se le ocurre ningún tema, hasta que viendo el programa de cocina de Julia Child, se da cuenta de lo maravillosa que era, y lo inspiradora que era para ella.
































