Sus primeros pasos en el mundo gastronómico
Eran los tiempos en que estudiaba ingeniería. Pero mientras que admite que el camino universitario no era lo suyo, sí pudo encontrar un nuevo rumbo en la cocina, que fue lo que lo hizo muy feliz.
Así Hugo Muñoz, quien hoy comanda el madrileño restaurante Ugo Chan, supo recorrer los fuegos de varias cocinas e incluso ejercer como chef ejecutivo de los grupos madrileños Larrumba y Carbón Negro, que llevaron adelante restaurantes como Castizo, La Fonda Lironda, Umo o Peyote San.
Muñoz también supo empaparse culinariamente de conocimientos por otros lares, como en el londinense Zuma y en Kabuki Wellington, Shikku Izakaya o Kabutokaji, de su querida Madrid. Pero siempre intuyó que su creatividad lo ayudaría a generar nuevos proyectos y con esa premisa, le dio a su cocina un enfoque que apunta a la fusión de la gastronomía española y asiática.
“Esto nace culturalmente en mi casa. Mi abuelo siempre hacía negocios con Japón cuando éramos pequeños, de allí el nombre del restaurante Ugo Chan, que es como llamaría un abuelo a su nieto con el chan, ese apelativo cariñoso”, recuerda.
En su caso, más allá de la devoción que clientes y cocineros tienen por la cocina japonesa en España, mucho ayudó que su primer trabajo en cocina asiática fuera en Zuma, en Londres: “Estaba allí trabajando, aprendiendo el idioma y tuve la oportunidad de encontrar ese trabajo, atraído por los nigiris, el sashimi, cosas que para mí eran muy exóticas y que ahora las tengo arraigadas. Al final, se te van achinando un poco los ojos”, ríe.
Lo curioso es que, en un principio, Hugo supo ofrecer deliciosos platos asiáticos sin haber viajado a Asia: “Hace poco tiempo pude conocer Japón”, nos cuenta y agrega: “Es interesante mencionar que el restaurante tiene dos años y yo he estado trabajando hace 20 años, y en ese tiempo nunca había estado en Japón”.
Muñoz cree que el no ser tan conocedor de ciertas cosas propias de la cultura japonesa le ha permitido tener menos miedo a saltarse algunas barreras: “Siempre ha sido desde buscar nexos entre la cocina nuestra, occidental, y la asiática, y más Japón, porque al final lo interesante no es todo el batiburrillo que abarca cuando tildan de cocina asiática, sino específicamente Japón. Esa mezcla es la que me interesa, por eso evito sumar elementos de Asia y me centro únicamente en Japón”, remarca.