Antoni Porowski comprende que la palabra «mejor» no es un destino estático ni un concepto absoluto, sino una experiencia profundamente subjetiva que oscila entre lo opulento y lo rudimentario.
En su nueva docuserie, titulada The Best of the World, el presentador y experto culinario trasciende la enumeración de hoteles de cinco estrellas o restaurantes galardonados. Va más allá, para buscar comprender qué le otorga alma a un lugar específico.
Viajar, desde esta perspectiva analítica, consiste en una danza entre extremos: pernoctar entre sábanas de altísima calidad en un recinto parisino posee el mismo valor fundamental que degustar comida callejera en un quiosco urbano. Ambas experiencias resultan esenciales en su filosofía de vida, puesto que permanecer excesivamente en un solo lado del espectro de comodidades conlleva el riesgo inminente de la desensibilización.
La visión del presentador se fundamenta en la curiosidad por lo auténtico. Se aleja de los recorridos turísticos predecibles que dominan las plataformas digitales contemporáneas para adentrarse en la verdadera esencia de cada metrópolis.
Al seleccionar los destinos en estrecha colaboración con la productora National Geographic, el propósito central fue tomar ciudades globalmente reconocidas por el público masivo y exponer facetas completamente inaccesibles para el turista tradicional. De este modo, se da al proyecto de un carácter documental de inmersión antropológica y cultural.
Diálogo sobre el alma de las metrópolis y la identidad
Durante una entrevista exclusiva orientada a comprender su proceso creativo, el conductor detalló los desafíos de despojar a las capitales mundiales de sus estereotipos turísticos. A continuación, se presenta un intercambio directo que ilustra su visión sobre la exploración urbana y la multiculturalidad.
En la docuserie se recorren ciudades altamente documentadas como Londres, Nueva York, París y la Ciudad de México. A partir de esta inmersión, ¿qué aspectos inéditos se logran descubrir sobre estos lugares que desafíen la percepción general del público?
Antoni Porowski: Desde la perspectiva del programa, lo que intentamos abordar junto al equipo fue establecer un equilibrio preciso. El concepto de «lo mejor del mundo» es claramente subjetivo. Puede significar lujo extremo para una persona y, para otra, comer con las manos en un puesto callejero. Ambas experiencias tienen un valor incalculable.
Resulta interesante llevar a la audiencia a lugares esperados pero mostrarles una faceta a la que normalmente no tendrían acceso, para que la experiencia se sienta única. En otras instancias, tomamos una locación muy tradicional y nos dirigimos a sitios apartados, donde las nuevas generaciones aún no han explorado de manera masiva.
A nivel personal
Valoro tanto el extremo de la alta gama como el nivel más rudimentario o de base. En París, por ejemplo, los compromisos suelen ubicarme en hoteles clásicos hermosos, pero luego de finalizar la jornada, me dirigía a buscar barras de fideos, comida vietnamita o gastronomía japonesa tradicional. Esos contrastes permiten descubrimientos sociológicos hermosos, porque, en mi opinión y siendo hijo de uno de ellos, los inmigrantes siempre tienen las respuestas a todo.
Esto recuerda la importancia de ver lo esperado, pero balancearlo constantemente con algo peculiar que permita interactuar con los residentes y comprender genuinamente por qué la ciudad funciona como lo hace.
Lecciones de vida y el impacto personal de la travesía
En proyectos televisivos anteriores, la dinámica consistía en guiar a celebridades para que encontraran su identidad a través de la gastronomía. Mientras que en esta producción el formato se centra netamente en su propia perspectiva del entorno. ¿Qué aprendizajes fundamentales asimila tras este cambio de paradigma?
Antoni Porowski: Existe una diferencia notable que modificó por completo la experiencia. En trabajos pasados funcionaba como un soporte, acompañando de manera literal a los invitados a lo largo de su proceso de descubrimiento.
Con este nuevo formato, soy yo interactuando directamente con personas maravillosas que tengo el privilegio de conocer, observando las ciudades a través de mi propia óptica.
El momento que generó un impacto más profundo en mi sensibilidad, y que todavía me conmueve al recordarlo, fue el Desfile de Alebrijes en la Ciudad de México.
Asistí al evento sin producción directa ni auriculares que me guiasen, caminando libremente entre cientos de miles de personas congregadas. Al observar con atención detenida, comprendí que cada instalación que desfilaba era, una protesta pacífica.
Se manifestaban causas valiosas. Había mensajes de sobrevivientes de cáncer de mama, declaraciones sobre políticas de inmigración y posturas sobre las relaciones internacionales. Constatar el nivel de cuidado, la intensidad y el amor que estos artistas, quienes operaban de manera autofinanciada, invirtieron durante cientos de horas para exhibir su arte un solo día fue algo profundamente movilizador. Fue un recordatorio vital de que la protesta en favor de causas apasionantes puede realizarse de una manera inspiradora, gentil y pacífica, logrando iluminar aquello que realmente importa en nuestra sociedad.
El horizonte latinoamericano y la promesa de la Patagonia
Esta introspección demuestra que el viaje documentado trasciende lo puramente turístico para convertirse en un estudio sobre la resistencia civil, el arte popular y la construcción de la identidad cultural. El recorrido, sin embargo, no culmina con los episodios emitidos; el propio conductor confirma que su curiosidad geográfica continúa en franca expansión, fijando su mirada hacia el hemisferio sur.
En sus proyecciones futuras, la región sudamericana ocupa un lugar de máxima prioridad en su agenda personal. Junto a un estrecho amigo oriundo de San Pablo, Brasil, Porowski planifica desde hace años una expedición detallada hacia la Patagonia argentina, atraído poderosamente por sus paisajes remotos y su riqueza natural.
Hasta que ese itinerario se materialice, The Best of the World se presenta como un testimonio audiovisual indispensable. Ayuda a comprender que la verdadera riqueza del viajero contemporáneo radica en la disposición intelectual para maravillarse ante lo distinto. Además celebra la pluralidad humana en todas sus latitudes.
The Best of the World
País: Estados Unidos
Año: 2026
Duración: 45 minutos
Dirección: Jill Worsley (y equipo de producción de National Geographic)
Elenco principal: Antoni Porowski
Formato: Serie
Temp: 1
Cap: 4
Género: Documental
Productora: National Geographic
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