En el Día Mundial de la Televisión, seleccionamos seis series asiáticas que combinan historias memorables, cultura local y sabores irresistibles. Un recorrido imperdible para amantes de la comida y las buenas ficciones.
Asia es un continente inmenso, diverso y lleno de contrastes. Su gastronomía —tan amplia como sus geografías, lenguas y tradiciones— se expresa no solo en los mercados callejeros y en los restaurantes de culto, sino también en la pantalla. Cada país, cada región y cada comunidad cuenta su historia a través de recetas, rituales y sabores que trascienden lo culinario para hablar de identidad, memoria y emoción.
En el Día Mundial de la Televisión, celebramos esa riqueza con una selección de seis series que recorren distintos rincones de Asia para mostrar cómo la comida se vuelve un puente entre generaciones, una herramienta para sanar o un viaje sensorial que revela la intimidad de quienes cocinan y quienes comen. Son ficciones y docuseries que mezclan drama, ternura, humor, tradición y modernidad, y que invitan a mirar la cultura asiática desde la mesa, ese escenario donde todo empieza.

1. Bon appétit, majestad
Esta producción surcoreana se ubica en un palacio imperial ficticio donde la etiqueta, la historia y la cocina se entrelazan para contar una historia de descubrimiento personal. La trama sigue a una joven que, contra las expectativas, se transforma en una cocinera capaz de conmover incluso al rey con sus preparaciones. Lo interesante no es solo el romance y el tono clásico del k-drama, sino el nivel de detalle con el que se recrea la cocina de la corte: técnicas tradicionales, ingredientes estacionales y ceremonias donde cada plato tiene un significado.
El diseño de producción es uno de sus grandes atractivos; la serie apuesta por una estética luminosa, palaciega y meticulosa que resalta la elegancia de la cocina coreana antigua. Además, cuenta con asesoría gastronómica para reproducir recetas históricas y presentar la gastronomía como un lenguaje emocional. ¿Por qué no perdérsela? Porque combina drama, historia y comida en una narrativa tierna y visualmente exquisita que abre una ventana a la cultura culinaria coreana más tradicional.

2. Makanai: Cooking for the Maiko House
Basada en el manga de Aiko Koyama y dirigida por Hirokazu Kore-eda, la serie japonesa se desarrolla en Kioto y sigue la vida cotidiana de una joven que se convierte en la cocinera de una casa de maikos (aprendices de geisha). La historia abraza la delicadeza de lo íntimo: fogones encendidos al amanecer, compras en mercados locales y recetas que alimentan tanto el cuerpo como el ánimo.
Es una serie contemplativa, con un ritmo suave y una sensibilidad muy propia del cine japonés. La gastronomía funciona como eje emocional: cada plato sostiene vínculos, calma tensiones y acompaña los cambios de las protagonistas. Filmada en locaciones reales de Kioto, destaca por su belleza visual, su luz natural y su retrato respetuoso del mundo de las geishas. ¿Por qué verla? Porque es una oda a la cocina como gesto de cuidado, y una de las aproximaciones más sensibles a la cultura japonesa reciente.

3. El sabor de lo nuestro
Esta serie surcoreana combina romance, comedia y una fuerte impronta culinaria para contar una historia que se cocina a fuego lento. Ambientada en un pequeño pueblo inspirado en la ciudad gastronómica de Jeonju, la producción retrata el choque —y la conexión— entre dos mundos opuestos: Han Beom-woo, heredero de un conglomerado alimentario que dirige un restaurante de alta cocina sin verdadera sensibilidad por el sabor, y Mo Yeon-joo, una chef autodidacta que lidera un modesto local donde la prioridad es cocinar con honestidad y cercanía. Los dos emprenden la misión inesperada de abrir juntos un pequeño restaurante, en un entorno donde la comida representa tradición, memoria y comunidad.
Disponible globalmente en Netflix— equilibra de manera precisa el desarrollo emocional con la identidad culinaria del país, mostrando platos emblemáticos, ingredientes locales y la sensibilidad que se esconde detrás de cada preparación.

4. Midnight Diner: Tokyo Stories
Inspirada en el manga de Yarō Abe, esta serie japonesa comienza cada noche a medianoche, cuando un diminuto restaurante en Tokio abre sus puertas para recibir a clientes de todo tipo. El dueño, conocido simplemente como “El Maestro”, cocina cualquier plato que los comensales deseen, siempre que tenga los ingredientes.
Cada episodio es autoconclusivo y gira en torno a un personaje distinto, con historias que mezclan humor, nostalgia y humanidad. La producción destaca por su minimalismo: pocos escenarios, luz cálida y una atmósfera que abraza la calma nocturna de Tokio. La comida funciona como disparador narrativo y como refugio emocional. ¿Por qué verla? Porque es una de las series más sensibles que existen sobre la conexión entre personas desconocidas reunidas por algo tan simple y tan universal como un plato reconfortante

5. Recipe for Farewell
Esta producción surcoreana adapta el libro autobiográfico de Kim Dae-ho y cuenta la historia de un hombre que empieza a cocinar para su esposa enferma. Entre recetas sencillas y gestos cotidianos, la serie construye una narrativa profundamente humana sobre el amor, la fragilidad y el acompañamiento en tiempos difíciles.
Filmada con una estética suave, casi poética, la serie convierte los actos cotidianos en momentos cargados de significado. La cocina aparece como una forma de decir lo que las palabras no alcanzan. Con actuaciones extraordinarias y un guion que combina sensibilidad y honestidad, Recipe for Farewell se vuelve un retrato íntimo del cuidado. ¿Por qué no perdérsela? Porque demuestra que la gastronomía no siempre habla de abundancia: a veces habla de presencia, memoria y amor.

6. Replacing Chef Chico
Esta serie filipina original de Netflix combina drama, romance y gastronomía contemporánea. La historia arranca cuando el chef de un restaurante de prestigio sufre un imprevisto que lo deja fuera de la cocina. Su equipo debe reorganizarse, liderado por una sous-chef que asume el desafío de sostener el menú, la reputación del local y los conflictos internos.
La serie se enfoca en los procesos creativos detrás de los platos, el trabajo en brigada y las tensiones del mundo gastronómico moderno. Cada episodio gira en torno a un cliente o una situación que exige una respuesta culinaria diferente, usando la comida como puente para sanar, agradecer o reconciliar. Visualmente atractiva y dinámica, ofrece una mirada actual sobre la cocina filipina contemporánea. ¿Por qué verla? Porque mezcla emoción, cultura y gastronomía con una energía fresca y accesible.




























