En tiempos de cambio climático y búsqueda de propuestas gastronómicas amigables, el hummus es una bandera culinaria. En su honor, cada 13 de mayo se celebran sus sabores en un festejo que une al planeta.
Simple, sabroso y con un alto contenido social y cultural. Así el hummus, una deliciosa mezcla de garbanzos, tahini, aceite de oliva, jugo de limón, sal y ajo, que tiene raíces milenarias en la región del Medio Oriente.
A lo largo de los siglos, ha sido parte esencial de la dieta y la cultura de diversas comunidades en países como Líbano, Israel y Palestina, entre otros. Y cada 13 de mayo, se celebra su Día Internacional no solo para honrar su riqueza culinaria sino para promover la unión cultural.
Todo surgió como iniciativa del empresario israelí Ben Lang en 2012. Fue él quien propuso este día para deleitarse con sus sabores, pero además como figura que potencie el entendimiento entre las culturas.
En un mundo donde las disputas por la propiedad cultural pueden generar tensiones, el hummus se presenta como un símbolo de convivencia pacífica y respeto mutuo.
Gracias a este joven israelí, este reconocido puré de garbanzos celebra su gran popularidad en Oriente Medio y el Norte de África.
Allá lejos y hace tiempo
La historia del hummus se remonta a la antigua cocina del Medio Oriente, donde se preparaba y consumía en diferentes formas. A lo largo de los años, el hummus se ha convertido en un plato icónico que trasciende fronteras y culturas y que es apreciado en todo el mundo por su sabor único y sus beneficios nutricionales.
Algunos estudiosos de la historia sostienen que el hummus nació en Egipto porque la receta aparece en un recetario muy antiguo. También se disputan su creación los turcos y los griegos.
En árabe, el término hummus significa garbanzos. Esta traducción literal revela la simplicidad y la esencia misma de este plato. Es, sin duda, el plato vegetariano y vegano por excelencia.
Se lo considera una opción excelente para quienes siguen una dieta sin carne, ya que está compuesto principalmente por garbanzos, tahini, aceite de oliva, jugo de limón, sal y ajo.
El hummus es especial porque une a personas de distintas religiones y culturas. En Israel, uno de los países donde más se consume este manjar, es factible encontrar a gente de diversas religiones disfrutando juntos este plato, que tiene a los garbanzos como ingrediente principal.
Muchos chefs y gastrofans sostienen que es una comida que gusta a todos y que une y ayuda a dejar de lado las diferencias o los problemas políticos o territoriales.

Salud y unidad
Además de su sabor delicioso, el hummus es una fuente rica en proteínas vegetales, lo que lo convierte en un aliado ideal para deportistas y personas que buscan mantener una alimentación equilibrada.
Por su composición que incluye vegetales y una legumbre como el garbanzo, es uno de los platos más saludables y beneficiosos en múltiples aspectos. Puede favorecer la segregación de serotonina, ofreciendo una sensación de bienestar y combatiendo los estados de ánimo bajos.
Además, gracias a su alto contenido de fibra, el hummus contribuye a una sensación de saciedad, lo que puede ayudar en el control del peso si se consume en cantidades adecuadas como parte de una dieta equilibrada.
Además de su sabor exquisito, el hummus es una excelente fuente de proteínas vegetales y fibras dietéticas. Es una propuesta culinaria rica en hierro, lo que ayuda a combatir la anemia y a mejorar el transporte de oxígeno en la sangre.
Es considerado un símbolo de unidad. A tal punto que se realizó un documental Make Hummus, Not War, que plantea la idea de que el hummus podría ser un símbolo de comunión, en un contexto donde la disputa por su origen ha generado tensiones.
Por el planeta
Si nos retrotraemos al comienzo de este plato, que es en el cultivo de garbanzos, hay que valorar que la producción tiene un bajo impacto en el medio ambiente, ya que requiere menos recursos hídricos en comparación con otras legumbres, y favorece la fertilidad del suelo.
Al respecto, en el ensayo Legumbres, semillas nutritivas para un futuro sostenible, se explica que el garbanzo requiere de escasos recursos hídricos en comparación con otras legumbres y favorece la nitrogenización de los suelos. Es normal que estos factores confluyan de forma significativa en el crecimiento del garbanzo, máxime en un marco global con mayor conciencia por la sostenibilidad medioambiental, dietética y económica”.
Junto al garbanzo también hay un aporte en el tahini, otro tipo de hummus hecho de semillas de sésamo molidas, que brinda grasas saludables y vitamina E. Esta combinación nutricional convierte al hummus en un alimento ideal para aquellos que siguen una dieta vegetariana o vegana.
Fácil de preparar tiene un gran punto a favor y es la versatilidad Además de utilizarse como un dip para acompañar con snacks, pan o pita, el hummus se puede integrar en una amplia variedad de platos como sándwiches o arrollados, como aderezo para ensaladas o como ingrediente en una salsa para pastas.

Hummus con poderes
El hummus es tan rico en proteínas que es ideal para saciar el hambre, además de mantener bajo el nivel de azúcar en la sangre por tener un bajo valor glucémico.
Según expertos, comer hummus “hace feliz” ya que nuestro cerebro produce serotonina, la famosa “hormona de la felicidad”. Contiene un aminoácido conocido como triptófano que, en buena cantidad, produce serotonina y por ende sonrisas.
La preparación exacta del hummus es un tema que suele causar polémica. Es tema de debate en muchas casas judías y las abuelas de ciertos países de Medio Oriente son capaces de pasar horas discutiendo la cantidad de limón, aceite, garbanzos y cremosidad que debe tener.
Es súper sencillo de preparar, vale la pena hacerlo el mismo día que se servirá para tener una pasta cremosa y fresca.




























