A través de su sabor, su aroma, sus ingredientes, su textura, la degustación de un buen vino nos permite viajar. Nos permite conocer otras tierras, otros lenguajes, otras culturas. Salirnos de nuestra historia cotidiana y podemos visitar -poseídos por su sabor- países desconocidos, tradiciones inhóspitas. Pero también nos permite viajar hacia adentro. Hacia nuestra propia historia, nuestras raíces y dialogar con el presente a través de los sentidos que están saboreándolo aquí y ahora. El trabajo del sommelier de vinos es sutil, preciso y exigente, y requiere de mucho conocimiento pero también de una gran sensibilidad. Y en este terreno profundamente humano se mueve Uncorked.
Elijah es un joven afroamericano que trabaja junto a su padre y su madre en un restaurante familiar en Memphis. Ese establecimiento por el que su abuelo se sacrificó y en el que su padre decidió quedarse a cargo para hacerlo crecer y expandirse, es un legado familiar valiosísimo. Pero también muy pesado.
Además de trabajar allí, Elijah también se gana la vida como vendedor en una tienda de vinos. Y ahí es donde descubre su pasión. Pronto decide que quiere ser sommelier de vinos y someterse a un riguroso examen para lograr ser maestro sommelier, un exclusivo título que sólo poseen 230 personas en todo el mundo. Pero eso implica dejar de trabajar en el negocio familiar y, más aún, decepcionar a su padre al decidir no seguir el mandato heredado.
Desde la raíz
No hay aquí malos ni buenos, villanos ni héroes. Uncorked es una historia en donde cada uno de nosotros puede sentirse identificado, ya sea con el hijo en busca de la posibilidad de hacer su propio camino como con el padre intentando sostener aquello por lo que su padre y él han luchado tanto. Porque ¿quién no sintió alguna vez que estuvo debatido entre decisiones tomadas con el corazón o elecciones que venían heredadas de una tradición familiar? Y por otro lado, ¿quién puede juzgar el amor de un padre que teme que su hijo se frustre intentando un futuro en un mundo que le es tan ajeno?
Si a todo esto sumamos que el mundo de los sommeliers “está lleno de blancos”, como dice el joven, la dimensión social de la película se fortalece teniendo en cuenta que estamos hablando de una familia de trabajadores afroamericana viviendo en Memphis que, si bien tienen una buena posición económica, tienen también una cultura muy arraigada en donde ser sommelier es una palabra rara y desconocida.
Mientras tanto, la película nos va mostrando cómo el muchacho refina cada vez más su paladar con conocimientos prácticos y teóricos que le brinda la academia, pero también con todo aquello que le va pasando en su vida. Porque el vino también es vida, sabor y tradición, y el desarrollo de la sensibilidad gustativa acompañada de la sensibilidad humana hacen un excelente maridaje.
Escuchar la propia voz
Lograr la aprobación de aquella figura familiar que siempre nos ha exigido más -o distinto- de lo que somos es uno de los motores que nos mueve a casi todos los seres humanos. Complacer a esa figura o aceptar decepcionarla a cambio de movernos a nuestro propio ritmo, pero también enseñándole que somos únicos e irrepetibles parece ser una de las enseñanzas que debemos atravesar en esta vida. Elijah tiene el apoyo incondicional de toda su familia, y una madre amorosa que lo acompaña en todas sus decisiones. Pero eso no parece ser suficiente, porque la mirada de su padre opera en él como esa figura de autoridad para la que nunca estará a la altura de sus expectativas.
Uncorked es una película tierna, cálida y sensible como una buena copa de vino en una noche fría. Nos habla sobre la importancia de escuchar nuestro llamado interior y de dejar construir el camino a los hijos aunque este lo aparte de nosotros. Habla sobre vinos pero también sobre las relaciones humanas heredadas y las adquiridas. Sobre la posibilidad de elegir con libertad nuestros sueños y animársele a los desafíos por más exigentes que sean. Y sobre la perseverancia en el mundo de la gastronomía. Porque catar un buen vino puede ser un hobby para algunos pero elegirlo como modo de vida y vocación, puede ser un camino lleno de obstáculos pero también de satisfacciones. Mirar más allá de nosotros mismos para encontrarnos allí donde no sabíamos que estábamos. Eso es esta película. Un viaje placentero y amargo regado de sabores, aromas y texturas como en los mejores viñedos.
Uncorked (Cata amarga)
País: Estados Unidos
Año: 2020
Duración: 104 minutos
Dirección: Prentice Penny
Elenco principal: Mamoudou Athie (Elijah), Courtney B. Vance (Louis), Niecy Nash-Betts (Sylvia)
Género: Drama
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