El cardamomo es una semilla de una planta de la familia del jengibre que se utiliza en infusiones, guisos y repostería. Es habitual en Medio Oriente pero también en las famosas galletitas danesas de lata.
El cardamomo (Elettaria cardamomum) es una especia que nos transporta con su sabor dulce y picante a los cuentos de las Mil y Una Noches. Es uno de los ingredientes indispensable para la elaboración de curries, biryanis (plato de arroz de la cocina india y pakistaní elaborado con una mezcla de especias así como arroz basmati, carne/vegetales y yogur), té chai, bizcochos, cócteles, y uno de los secretos del sabor y el aroma del café oriental.
Sin duda es una especie con personalidad propia y muy versátil. Su uso se ha extendido al mundo e integra recetas importantes en Oriente Medio e incluso en algunos países nórdicos, donde es muy valorado en pasteles, panes y bizcochos, así como para elaborar licores.

El cardamomo, una semilla fragante
Es la semilla de una planta de la familia del jengibre. Se encuentra dentro de una vaina que tiene una apariencia similar a la de un pistacho sin cáscara y tiene color marrón o negro.
Para infusión o cocción las semillas se pueden presentar en forma de pequeñas vainas o granos, verdes o secos aunque también se pueden adquirir molidas en polvo, en extracto líquido e incluso en tintura.
Su sabor y su aroma son, en cierta manera, sofisticados, con sutiles toques de cítricos, menta, picante, todo al mismo tiempo, y también muy fragantes. Hay variedades diferentes aunque el verde es el más común y sabroso. En este caso, las vainas tienen un tamaño de entre uno y dos centímetros y se pueden usar tal cual se compran o moler. En caso de utilizarlos enteros en guisos será necesario retirarlos antes de servirlos dado que no se pueden comer.
También se puede conseguir cardamomo blanco y también negro, de la misma familia que el verde pero no idéntico. Es de mayor tamaño y un poco amargo, con un toque ahumado bastante marcado fruto del proceso de secado al que le suelen someter.

Los usos del cardamomo en la cocina
Estas semillas se pueden utilizar para todo tipo de recetas saladas, para repostería y para enriquecer el sabor del té (chai) y el café. Para las preparaciones saladas, se pueden consumir con el grano entero o molido. El uso de la semilla entera del cardamomo aporta un sabor y aroma único a la receta.
El cardamomo es también un ingrediente indispensable de la mayoría de curries y biryanis indios y también aporta un sabor especial en guisos de carne , pescado o verduras .
Al usarse en recetas dulces o en té brinda aromas y sabores diferentes sumamente aromáticos y extravagantes. Para hacer pan, bollos, bizcochos, se suele usar molido. Algunos guardan algunas vainas en un tarro o recipiente con un poco de azúcar bien cerrado, para obtener azúcar aromatizado con cardamomo.
En el caso de currys y arroces, el cardamomo aporta toques cítricos. Las cremas de verduras suelen sumar puntos con la ayuda del cardamomo: esta especia, junto con otras como el jengibre, aporta un toque oriental capaz de transformar el plato y hacerlo muy apetecible.
También se utiliza en encurtidos, así como en sidras y vinos especiados y, ocasionalmente, en carnes y mariscos. Además, da sabor a flanes y a algunos licores rusos. Se puede sumar al café y al té.
En los postres, se suele combinar con otras especias, como la canela y el clavo de olor, especias comunes en las tartas de manzana, pasteles de calabaza y panes de banana combinada con la nuez moscada.

El cardamomo, el ingrediente impensado de las galletas danesas de lata
Créase o no, Suecia es uno de los países que más cardamomo consume sobre todo para productos horneados, hasta hamburguesas y otras carnes.
Su manifestación occidental más común es en las galletas holandesas Windmill, en tartas y pasteles de estilo escandinavo, y en la bebida Akvavit.
Una buena opción es tostar las vainas de cardamomo en una sartén durante unos minutos, sin aceite ni nada. Dejar que enfríen unos minutos, y luego quitar las semillas de las vainas. Moler las semillas en un mortero para obtener mejores resultados, o también puede utilizarse un molinillo de especias.
En cuanto a los beneficios que ofrece al igual que el jengibre, destaca como estimulante de la digestión. Resulta ideal para ganar apetito, sobre todo tras un periodo de malestar o inapetencia; además evita la pesadez de estómago, la hinchazón abdominal, y los gases, flatulencias y meteorismos.
Además ayuda a prevenir el mal aliento y el mal sabor de boca, y contrarresta el sabor a ajo. Posee propiedades bacteriostáticas, antisépticas y antifúngicas, y su aceite esencial se aplica sobre infecciones cutáneas y hongos de la piel.

En aromaterapia, al olor del cardamomo se le atribuyen propiedades antisépticas, antiespasmódicas, estimulantes y carminativas.
Se destina a problemas digestivos, pero también para tratar la fatiga mental, la tensión nerviosa y la falta de interés sexual; por eso se suele hablar de que tiene propiedades antidepresivas.
Como contraindicaciones, hay que tener en cuenta que no se debe tomar el aceite esencial de cardamomo por vía oral, especialmente embarazadas, madres lactantes y niños menores de 12 años; también debe evitarse en caso de gastritis, úlcera gastroduodenal, hepatopatía y epilepsia.




























