Cada tercer sábado de mayo, los amantes del whisky de todo el mundo se unen para celebrar el Día Mundial del Whisky. Ocasión perfecta para honrar esta venerada bebida espirituosa que representa historia, cultura y disfrute.
Puede caer el día 18, 19 o 20. No importa. El tercer sábado de mayo, los amantes y aficionados al whisky se reúnen para festejar. La jornada que se conmemora desde el año 2012 fue promovida por Blair Bowman, un escritor y catador de bebidas escocés que hace años se dedica a asesorar a bares y a empresas sobre coctelería.
El whisky, conocido también como whiskey en algunas regiones, tiene sus raíces en la destilación de granos fermentados que se remontan varios siglos atrás.
Si bien hay evidencias de destilación que datan de la antigua Mesopotamia, fueron los monjes irlandeses y escoceses quienes perfeccionaron el arte de destilar cereales como cebada, centeno y maíz para crear el precursor del whisky moderno, antes de expandirse a destilerías comerciales en los siglos posteriores.
Inicialmente se popularizó como una bebida o tranquilizante para mitigar el dolor y las penas del alma. Por lo general era usada por las personas como un antídoto cuando sufrían la pérdida de un ser querido y también en los funerales.
Por su parte, en Irlanda, la destilación de whisky se desarrolló en granjas y hogares antes de florecer en la industria que conocemos hoy en día.
Debido a su fama, se extendió por todo el mundo y ahora esta embriagante bebida deleita el paladar de muchos con su exquisito sabor y aroma.

Variedad y tradición en un vaso
El whisky se produce en una amplia variedad de estilos y sabores, cada uno con sus propias características distintivas.
Los expertos logran diferenciar muy bien los estilos. Desde el suave y ahumado whisky escocés de las Tierras Altas, hasta el rico y afrutado whisky irlandés; sin olvidar el robusto y especiado whisky americano, como el bourbon y el de centeno.
Entre las características más fascinantes de esta bebida se encuentra su capacidad para madurar y desarrollar complejidad con el tiempo.
En esto tienen mucho que ver los barriles de roble en los que envejece el whisky, que desempeñan un papel crucial en su perfil de sabor final: notas de vainilla, caramelo y especias, a medida que la bebida madura en la oscuridad de las bodegas de las destilerías.

Magia que nace en una barrica
El mundo del whisky está lleno de curiosidades y leyendas que han contribuido a su mística y popularidad.
Destaca la famosa rivalidad entre el whisky escocés y el irlandés, pero también hay historias de contrabandistas que cruzaban fronteras con barriles clandestinos durante la era de la Prohibición en Estados Unidos, entre las anécdotas que involucran a esta bebida.
Otra curiosidad interesante es el origen del término water of life (agua de vida), que se deriva de la palabra gaélica uisge beata, utilizada por los antiguos escoceses e irlandeses para referirse al whisky.
Con esta expresión, queda de manifiesto la importancia cultural y espiritual que el whisky ha tenido para muchas comunidades a lo largo de la historia.

Día Mundial
La celebración del Día Mundial se originó en el año 2012 por iniciativa del especialista y fabricante de este licor, Blair Bowman, mientras estudiaba en la Universidad de Edimburgo, Escocia.
Al ver que otras bebidas tenían una celebración internacional, inició una campaña que captó el interés de 200 ciudades en el mundo y fue oficializada por el parlamento escocés en mayo de 2014.
Esta festividad se produce en una fecha muy particular ya que se da en medio de dos celebraciones tradicionales en Escocia: el Spirit of Speyside Festival, que festeja el whisky de malta con una serie de eventos inspirados en el whisky en Speyside, Escocia, y el Islay Whisky Festival, reunión de fanáticos del whisky y de Islay, a inicios y finales de mayo, respectivamente.
Uno de los principales objetivos de esta fecha es fomentar el consumo de esta bebida con actividades, mediante festejos masivos en las calles, bares, pubs y demás eventos registrados oficialmente en la página web del Día Mundial del Whisky.
Una mirada a sus diferentes orígenes y estilos
Irlanda encabeza el ranking de los grandes productores y exportadores de whisky a nivel mundial. Esta bebida es elaborada con alambiques con una triple destilación, lo que le dota de un carácter más suave y de un sabor equilibrado y nítido que otras variedades.
En tanto, el escocés se destila en barricas de roble durante al menos tres años. Esta producción genera una bebida con un carácter y personalidad muy marcados y una calidad excepcional.
Por su parte, está el whisky estadounidense que tiene sello propio. Es elaborado a partir de la destilación de diferentes granos de cereal, principalmente de centeno y de maíz. En este caso, es una variedad más amarga, pero a la vez más suave y ligera que otros. Se elabora en barricas nuevas.
Otra de las variedades es el famoso whisky japonés. La particularidad de esta versión es que se elabora a partir de la mezcla de diferentes maltas, de las que se extraen una mayor cantidad de aromas, y distintos sabores florales y afrutados, incluso con notas de miel y especias, aromas cítricos, ahumados, picantes y dulces, entre otros.
En Canadá no se quedan atrás, y allí también elaboran su whisky que se caracteriza por ser más suave, delicado y ligero que otros estilos y su envejecimiento se lleva a cabo en barricas de roble durante un mínimo de tres años.
Esta opción tiene mucho menos cuerpo que los escoceses y un sabor más neutro. Durante esta destilación se utilizan pequeñas cantidades de grano de centeno malteado y una mezcla de otros cereales como el maíz, la cebada y el trigo.




























