Desde el 26 hasta el 29 de junio, la Riviera dei Cedri, se convertirá en el epicentro de un diálogo intelectual y sensorial
Calabria, es una región donde la historia, la topografía y la resiliencia humana se funden en el plato. En este enclave agreste y magnético del sur de Italia, la brisa cargada de salinidad del mar Tirreno está a punto de mezclarse con el humo de las brasas. El BOB Fest 2026 no es simplemente una cita en el calendario culinario europeo; es un manifiesto vivo que demuestra cómo la gastronomía contemporánea puede reescribir el destino de un territorio.
Desde el 26 hasta el 29 de junio, la Riviera dei Cedri, se convertirá en el epicentro de un diálogo intelectual y sensorial. Lejos de los salones asépticos de los congresos tradicionales, este festival itinerante, nacido del impulso de la asociación Alchimisti per Amore, traslada la alta cocina, la mixología de vanguardia y la panificación de autor a escenarios esculpidos por la naturaleza.
Qué esperar del BOB Fest 2026
La maduración de este evento es, en sí misma, una lección de hospitalidad contemporánea. Lo que germinó como un encuentro entre mentes afines bajo el sello de la asociación Alchimisti per Amore, ha mutado en una peregrinación ineludible para más de 350 profesionales de la industria global.
Detrás de esta maquinaria humana, conocida como la “Band of Brothers”, existe una familia elegida de visionarios: Roberto Davanzo, Anna Rotella, Alessandra Molinaro, Silvia Rotella y Rino Gemelli. Juntos, han edificado un espacio donde las jerarquías se diluyen en favor del conocimiento compartido.
“Cada año el festival crece, pero lo que más nos emociona no es el número de presencias. Es ver a personas llegar a Calabria y decidir quedarse para descubrirla de verdad”, sostiene Roberto Davanzo, verbalizando la filosofía del equipo.
Somos un grupo profundamente enamorado de nuestra tierra, y aquí es donde imaginamos el futuro”.
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El itinerario del BOB Fest 2026 ha sido estructurado con un menú degustación narrativo. El compás inicial se marcará el viernes 26 de junio en Maratea. Allí, bajo el amparo de Lanterna Rossa, un almuerzo a seis manos servirá como prólogo. Los chefs Dario Amaro, Tsvetomir Niko y Luca Ronzoni tejerán un discurso comestible fundamentado en la técnica pura y la despensa mediterránea.
Esa misma tarde, el rigor periodístico y académico tomará el relevo en Praia a Mare. El congreso L’Enogastronomia come rilancio dei territori, conducido por las agudas perspectivas de Paolo Vizzari y Francesca Russo, desmenuzará una urgencia contemporánea: el alimento como motor insustituible de tracción económica y preservación de la identidad local.
La agenda de la alta cocina italiana
Si el congreso es la teoría, la noche exige práctica. A las 21:00 horas, la Isla Dino será el escenario de la Cena Ancestral. Aquí, la tecnología cede el paso al instinto. La alta cocina se despoja de artificios para regresar a su dimensión más primitiva. En este evento, la técnica se mide en el control de la llama viva, el manejo de las fermentaciones salvajes y el respeto absoluto por la proteína animal y marina.
Es un retorno visceral al origen, acompañado por las texturas acústicas de una sesión de vinilos curada por Classic Mode.
El sábado 27 de junio, el festival demuestra su capacidad camaleónica. Tras una mañana de contemplación en el icónico Arcomagno, un arco de roca monumental que enmarca el Tirreno, y una inmersión en la cultura cervecera artesanal en el Birrificio Cala, el BOB Fest 2026 toma por asalto el tejido urbano.
El diseño de colaboraciones para La Festa al Borgo
La Festa al Borgo, transformará el centro histórico en un laboratorio de experimentación compartida. A través de 16 estaciones integradas en las trattorias y bodegas locales, sera un momento donde la barrera entre el comensal y los cocineros desaparece.
- Trattoria La Quercia: La crudeza y honestidad de la cocina romana contemporánea de Sarah Cicolini (SantoPalato, Roma) se entrelaza con la narrativa analítica del crítico Paolo Vizzari.
- Pizzeria Jonny’s: Jacopo Mercuro (180grammi, Roma) deconstruye la ortodoxia de la pizza romana tradicional, aportando su característica ligereza y textura crujiente junto a la mirada editorial de Tania Mauri.
- Figli di Bottarga: Una conexión transatlántica entre la cultura urbana de Los Ángeles, representada por Chris Sayeg (Gratia Creative Group), y la investigación de nuevos lenguajes culinarios de Pablo Pinasco (Chefs TV).
- Pizzeria Fa Tù: Ciccio Vitiello (Cambia-Menti, Caserta) exhibe su interpretación hiperpersonal de las fermentaciones de la pizza campana junto al equipo de TIMO Studio Enogastronomico.
- Qcècè SocialCafé: La radical propuesta vegetal, libre de dogmas, de Cristina Giordano y Eugenio Roncoroni (PAS – A Vegetarian Trip, Milano) en un debate estacional con Carlo Passera (Identità Golose).
- Gelateria La Contessa: Stefano Guizzetti (Ciacco, Milano), el científico del subsuelo dulce, demuestra junto a Giulia Mancini (Il Gusto) cómo el helado artesanal puede convertirse en un lenguaje de alta cocina mediante fermentaciones e ingredientes naturales estructurados.
La mixología como eje nocturno y el cierre
La transición hacia la madrugada lleva un nombre que resuena con fuerza en los rankings mundiales: Paradiso. El aclamado cocktail bar de Barcelona, liderado por Giacomo Giannotti, tomará el control de Il Clubbino. En este espacio, la mixología no sera acompañamiento, sino una disciplina con peso propio.
El clímax estructural del BOB Fest 2026 se alcanzará el domingo 28 en el Buddha Beach de Praia a Mare. Más de 300 profesionales convergirán en un ecosistema de colaboración extrema. Figuras de la talla de Quique Dacosta, Franco Pepe y Eugenio Boër aportarán su rigor técnico a una celebración que se extiende hasta que el sol se sumerge en el mar, bajo la dirección artística del chef Nino Rossi y los ritmos de Boss Doms.
Solidaridad y territorio
Más allá del despliegue técnico y la curaduría impecable, hay un sustrato ético que eleva a este evento por encima del circuito comercial habitual. La organización mantiene un compromiso inquebrantable con la Fundación AIRC para la Investigación del Cáncer. El remanente financiero del festival, una vez cubiertos los costos operativos, se inyecta directamente en la ciencia. Como señala Ada Lisa Florio, representante de la fundación, el alimento se transforma así en un vehículo de salud, conciencia y futuro.
El lunes 29, en los jardines del Palazzo dei Principi Lanza, una Cena de Gala cerrará el círculo. No será una despedida melancólica, sino la consolidación de una red de talentos que entiende que la cocina contemporánea ya no trata solo sobre lo que ocurre dentro del plato, sino sobre cómo ese plato es capaz de transformar el mundo que lo rodea. Calabria ha encendido el fuego; el resto de la industria solo tiene que seguir el rastro de humo.
Los accesos generales, la lista completa de bodegas participantes y las entradas digitales se encuentran disponibles en: bobfest.it.






























