Con tres mil asistentes, 600 profesionales, más de 2,6 millones de visualizaciones en redes y un sólido compromiso solidario, el BOB FEST 2025 marcó un hito para la gastronomía calabresa y su proyección global.
Del 28 al 30 de junio, Roccella Jonica (Riviera dei Gelsomini, Calabria) se transformó durante el BOB FEST, el festival itinerante enogastronómico que fusiona cocina, cultura y solidaridad. Organizado por Alchimisti per Amore APS, y con el apoyo de figuras nacionales e internacionales, el evento atrajo a voces del mundo gastronómico y posicionó la región en el radar global.
Una cita internacional en el corazón del sur italiano
Del 28 al 30 de junio, la localidad de Roccella Jonica, en la costa jónica de Calabria, fue sede de la quinta edición del BOB FEST, el festival enogastronómico itinerante que en pocos años se consolidó como uno de los eventos culinarios más importantes de Italia. Con una propuesta que combina alta cocina, cultura, sostenibilidad y solidaridad, la edición 2025 batió todos sus récords.
En total, se registraron más de 3.000 asistentes y 600 profesionales del mundo gastronómico: chefs, pizzaiolos, pasteleros, bartenders, productores, comunicadores y viticultores. Las redes sociales reflejaron su impacto, con 2,6 millones de visualizaciones en la semana del evento y 3,2 millones durante el mes completo. La cobertura mediática también fue notable, con más de 40 notas publicadas en medios nacionales e internacionales.
Tres días, tres escenarios y un solo lenguaje: el del gusto
El festival se desarrolló en tres sedes icónicas de Roccella: el Castillo Carafa, el Puerto delle Grazie y la elegante Tenuta Torre Vèdera, cada una convertida en epicentro de actividades únicas. El sábado, la apertura en el castillo combinó arqueología, arte y un brindis entre ruinas medievales. El domingo, el puerto se convirtió en un auténtico “food village” con más de 400 puestos, degustaciones, charlas, talleres, panificación en vivo y hasta sets musicales del Roccella Jazz Festival. El lunes, el cierre fue con una cena de gala exclusiva para 150 comensales, servida en diez pasos por un equipo estelar de chefs, pizzaiolos, bartenders y pasteleros.
Un line-up de lujo y un mensaje de futuro
La edición 2025 se distinguió por su ambiciosa convocatoria internacional. Estuvieron presentes figuras como Albert Adrià (Enigma), Andoni Luis Aduriz (Mugaritz), Tala Bashmi (Fusions by Tala, Baréin), Vaughan Mabee (Nueva Zelanda), Gabriele Bonci, Francesco Martucci, Floriano Pellegrino e Isabella Potì, entre muchos otros. También participaron referentes de la coctelería como Giacomo Giannotti (Paradiso, Barcelona) y figuras emergentes como la pastelera argentina Belu Melamed.
Además de las demostraciones culinarias, el festival albergó paneles de discusión sobre turismo gastronómico, sostenibilidad y nuevos lenguajes de la comunicación culinaria, moderados por medios especializados como Dissapore, Garage Pizza y Viaggio e Mangio.
Gastronomía con impacto: cultura, territorio y solidaridad
Uno de los pilares del BOB FEST es su compromiso social. Desde su primera edición, el evento colabora con la Fundación AIRC, a la que destina parte de los ingresos —incluidos 5 euros de cada entrada— para apoyar la investigación oncológica en Italia. Este año, la alianza se reafirmó con una convocatoria récord y un mensaje claro: la cocina también puede ser motor de cambio.
En el plano territorial, la organización apostó nuevamente por un formato itinerante: “Cada edición es una nueva partida desde cero, un desafío logístico, pero también una oportunidad para redescubrir Calabria desde otros ángulos”, dijeron sus organizadoras Alessandra Molinaro, Silvia Rotella y Anna Rotella, junto a Roberto Davanzo y Rino Gemelli, de la asociación Alchimisti per Amore APS.
Un cierre con promesa de regreso
El éxito de esta edición confirmó el rumbo del festival: Calabria no es solo una tierra por descubrir, sino una región que crea, que propone, que dialoga y que ya ocupa un lugar legítimo en el escenario enogastronómico internacional. Como afirmaron los organizadores al cierre del evento: “Después de Roccella, no tenemos dudas: nos vemos en 2026, una vez más, desde otro rincón de Calabria”.
BOB FEST 2025 fue mucho más que un evento: fue una declaración de principios sobre lo que puede lograr la gastronomía cuando se une con la cultura, el territorio y la solidaridad. Un acto colectivo de confianza en el poder del sabor para transformar miradas, generar comunidad y proyectar futuro.






































