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Antonio Bachour: las dulzuras que surgieron de la resiliencia

Aprendió pastelería en la panadería de su familia en su Puerto Rico natal y se perfeccionó en reconocidos hoteles. Pero triunfó en los Estados Unidos y hoy sus propuestas dulces son furor en Miami.

Antonio Bachour: las dulzuras que surgieron de la resiliencia

CRÉDITO: EN CORTO PRODUCCIONES

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Aprendió pastelería en la panadería de su familia en su Puerto Rico natal y se perfeccionó en reconocidos hoteles. Pero triunfó en los Estados Unidos y hoy sus propuestas dulces son furor en Miami.

Antonio Bachour mantiene vivo un vínculo con Puerto Rico, el lugar donde nació y en el que logró desarrollar su vocación. De la mano de su familia, que tenía una panadería, conoció los secretos de su oficio y luego se perfeccionó en la cocina de diversos hoteles. Pronto se trasladó a Estados Unidos, donde siguió creciendo y aprendiendo, tanto en Miami como en Nueva York. 

Recuerda que uno de los momentos claves en su trayectoria fue cuando en 2009, desde la empresa KNR Food Concepts le pidieron que formara parte del equipo de apertura del hotel W South Beach. Poco después, asumió la responsabilidad de la pastelería del hotel The Trump Soho y sus restaurantes. 

En 2011 cruzó el océano con el objetivo de ampliar su formación en Francia. Allí tuvo la chance de capacitarse con el chef Philippe Givre en L’Ecole Valrhona y ese mismo año fue seleccionado como uno de los «10 mejores chefs de pastelería” en Estados Unidos.

Luego, su carrera se afianzó y fue elegido como mejor pastelero del mundo en 2018 y 2022 en los The Best Chef Awards. Actualmente maneja tres locales en Miami y asegura que desayuna, almuerza y cena pensando siempre en el postre que hará al día siguiente.

En charla con CHEFS TV Bachour reveló cómo influyó su infancia entre dulces y pasteles y cómo ve el futuro de la gastronomía, en el marco de una propuesta de cocina más sana.

Sabor oriental en el Caribe

Su historia se asemeja a la de muchos inmigrantes libaneses que recalaron en Puerto Rico. Su padre fue comerciante y compró una pastelería, aunque su mamá cocinaba en la casa y cada día hacía un postre diferente. 

Aunque al principio Antonio quería ayudarla en la cocina, su madre se opuso porque decía que ésa era tarea de mujeres. Pero su sueño de meterse entre hornallas y batidoras se concretó cuando su padre compró una pastelería. 

Lo que sigue, es una historia de perseverancia. Cuando tenía 16 años fue diagnosticado con un tumor cerebral que impulsó el hecho de que sus padres lo llevaran a Estados Unidos, donde existía el único equipo médico que le ofrecía una operación con un 10% de posibilidades de supervivencia. Tuvo una cirugía que duró 23 horas y continuó con meses de tratamientos, entradas y salidas de hospitales, además de apoyo psicológico. Semejante experiencia lo templó y le dio el gran impulso que lo llevó a su actual consagración.

Quizás por eso, define con sencillez su presente: “Soy un chef pastelero que ha viajado más de 50 países alrededor del mundo dando clases, conferencias, cenas con chefs”.

Actualmente cuenta con negocios en Miami y también en México. “Soy apasionado de la pastelería. Soy un pastry chef que me he dedicado 30 años a hacer lo que estoy haciendo hoy”, le cuenta CHEFS TV, mientras aclara que le gusta inspirar a los demás a cumplir sus sueños. “Me gusta que la gente sepa que si yo pude ser un buen chef, cualquiera lo puede hacer”. 

CRÉDITO: EN CORTO PRODUCCIONES

The Best Chef Awards

En tren de conocer un poco más de su vida personal, CHEFS TV le pidió a Antonio que revelase las tres alegrías más grandes que tuvo a lo largo de su vida. Su respuesta ensambló momentos ligados con la vida de familia y otros que tienen que ver con los logros personales en lo laboral. 

“Mis días más felices son el día que me casé con mi esposa, el día que me dieron el premio de Best Chef Awards en Milán, y cuando abrí mi propio negocio”, sostuvo. Pero encontró un vínculo entre ellas: “Es una emoción fuerte porque la verdad es que mi esposa llegó cuando yo abrí mi primer negocio entonces la conocí ahí y de ahí nos casamos”.

Respecto de su pareja Antonio admitió que ella lo ha ayudado mucho para estar hoy en día donde está. “Nunca me atreví a casarme hasta que la encontré. Ella es colombiana, nacida en Bogotá; es la mujer más positiva que he visto en el mundo. Es una persona muy motivadora”, definió con orgullo.

Luego recordó otro momento inolvidable: cuando recibió el premio de Best Chef Awards en 2018. “Estaban ahí los hermanos Roca, grandes chefs. Para entonces yo había escrito cinco libros, había viajado por todo el mundo, pero cuando te dan un premio es que te reconocen otros chefs. Me sentí muy contento”.

Finalmente describió la apertura de su primer local en Miami, otro de los momentos más dichosos. “Fue una alegría porque después de trabajar casi 30 años en el restaurante, operar para otro, abrir tu propio negocio y ser independiente creo que es la meta de cualquier chef”, reconoció.

Entre los temas que más destacó, sin duda, la familia tiene un gran peso. Por eso valoró el apoyo de su hermano que es su socio: “Él lleva todo lo que es la operación día a día, las finanzas, yo llevo todo lo que es la cocina, la pastelería. Tenemos una buena relación”.

La pastelería que salvó su vida

Bachour es consciente de que la temprana enfermedad que sufrió, cambió su vida  Pero también está agradecido con su profesión: “La pastelería salvó mi vida porque me involucré tanto, me llené tanto en la pastelería a trabajar y olvidarme de lo que yo tenía. La mente es tu peor enemigo porque si tú le haces caso a la mente que tú estás enfermo, estás enfermo”. 

Su historia de resiliencia comenzó cuando Antonio tenía 16 años y la apariencia y la altura de un niño de 10. “Entonces me llevaron a un médico y detectaron el tumor. Me dijeron no podían operarme en Puerto Rico porque no había doctores que sepan ni instalaciones para este tipo de cirugía. Entonces empezaron a buscar el doctor en Estados Unidos y el único doctor que le daba 10% sobrevivir estaba en Estados Unidos. Y ahí fui”, recordó.

El proceso fue muy duro porque su afección le afectaba la visión ya que le estaba dañando los nervios ópticos. Tras la operación, tuvo que realizar terapia del habla, terapia para caminar. Su familia vendió propiedades para costearle los tratamientos.  

“Nunca me gustó sacar este tema a la luz porque era algo personal. Lo sufrí mucho, fue una etapa muy difícil en mi vida, no quería recordarlo, pero después de cierta edad, entendí que tengo que motivar a mucha gente porque si yo pude, hay mucha gente que puede hacer, y llegar a donde yo estoy. Si están bien, si yo pasé con todo este proceso, todo el día como estoy, todo el mundo lo puede hacer”, aseguró, con una convicción contagiosa.

El sueño de local propio

Según recordó Antonio, cuando tenía unos 25 años, después de abrir muchos hoteles y de trabajar 18 horas por día, se prometió a sí mismo que a determinada edad –él entendió que debía ser a sus 40 años- tendría su local propio. “Entonces a los 40, me fui y empecé a trabajar en lo mío, hacía consultoría, monté mi programa de negocios, después daba clases alrededor del mundo”, narró.

Pero además de enseñar, escribió libros donde compartía todas las recetas online que publicaba en redes sociales. “Me gusta compartir las recetas que están en los libros, las que hacemos en las clases, las de mi negocio. Quiero compartir los conocimientos que yo puedo tener con la gente”, admitió.

“Tengo siete libros, he viajado por el mundo, he cocinado con los mejores chefs. Entonces he hecho todo lo que yo quise hacer en mi vida. Creo que no hay ningún chef en el mundo que haya viajado como yo. Yo viajo 3000 millas al año. Quiero seguir haciendo lo que estoy haciendo por pasión, no por reconocimiento”, reveló.

Luego ejemplificó y recordó que fue a Rusia, a Asia, a Tailandia, a América del Sur, cuando nadie iba. “He ido a Brasil a dar clase en Salvador Bahía, en escuelas que no tienen ni para pagar. Yo iba para que ellos tuvieran educación y pudieran hacer cosas que yo hago. Entonces, para mí la enseñanza es importante en la pastelería, porque cuando tú enseñas, tú educas a la gente”, sostuvo.

La pastelería y la cocina actual

Entre los puntos que más rescató Bachour en la entrevista está el que hoy la pastelería es más moderna, contiene menos azúcar y usa muchas técnicas nuevas que profesores de la escuela culinaria tradicional quizás no conocen.  

“En los últimos 10 años he dado por lo menos 500 clases de tres días, incluso en un día. Y en Indonesia también. Tengo en España, en Barcelona, chefs que han ido a tomar cursos conmigo, de buenas pastelerías, de restaurantes”, relató.

Al describir los platos que sirve en su negocio, Bachour aclaró que la mayoría son de su autoría. “En mi negocio, cocino. Hoy creé un sándwich de milanesa de pollo. Me gusta cocinar, casi todos los platos de mi negocio son ideas mías. Siempre he cocinado. Me gusta más la pastelería porque es mi pasión. Pero ahora estoy abriendo un nuevo restaurante en Design District, que es un brasserie francés completo”.

En cuanto a sus preferencias, Antonio optó por aquellos que lo vinculan con sus raíces y su infancia.  “Mi plato preferido es la hoja de uva que hace mi mamá. Las hojas de parra, envueltas, rellenas con arroz y con carne de cordero. Exquisito. Y con el hueso de rabo de res que le ponen encima para que toda la grasa salga, en la olla. Eso me encanta”, apuntó. 

Ante la consulta sobre qué le aconsejaría a quien quisiera incursionar en la cocina, el pastelero fue muy claro: “le recomiendo que tenga mucha pasión y amor por esta carrera porque es muy sacrificada”.

“Ser chef, pastelero, hay que trabajar muchas horas, se trabaja más horas que cualquier profesión, se trabaja día, fin de semana, día de fiesta, cuando todo el mundo está celebrando las navidades, estamos trabajando, cuando todo el mundo celebra las navidades, trabajamos nosotros”, describió.

“Para ser chef, tú tienes que estar bien organizado, tienes que estar bien puesto los detalles, del montón de todos los chefs que sobresalen, son los que se organizan, hacen las cosas bien, son detallados, son precisos la cocina”, resumió.

  • Pablo Dagnino Pinasco

    Soy un productor de contenido especializado en gastronomía. Cada viaje por el mundo es para mí una oportunidad para conocer y entrevistar a nuevos chefs, descubrir restaurantes y explorar la gastronomía local. También creo recetas y trabajo en la producción de contenido culinario, combinando mi pasión por la cocina con mi experiencia en la producción audiovisual.

  • Andrea Albertano

    Periodista. Degustadora de vinos, libros y delicias. Trabajó en numerosos medios de Argentina y de España. Especializada en contenidos vinculados a lo enogourmet y a la producción agroalimentaria.

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