Fue uno de los grandes divulgadores de la cocina universal con una vida en la que mezcló viajes, sabores y adrenalina. Hoy cumpliría 68 años.
Anthony Bourdain fue uno de los grandes divulgadores de la cocina universal con una vida en la que mezcló viajes, sabores y adrenalina. Aunque ya no está entre nosotros, dejó una huella imborrable en la gastronomía y en nuestros corazones con sus entrevistas documentales. Anthony Bourdain cumpliría 68 años hoy, y su legado sigue vivo entre nosotros.
Nació un 25 de junio de 1956 en Nueva York y fue en esta ciudad donde desarrolló desde temprana edad un interés por la cocina que lo llevaría a convertirse en uno de los chefs y escritores culinarios más influyentes de su generación.
Se crió en Leonia, Nueva Jersey, siendo el mayor de dos hijos. Su padre, Pierre Bourdain, era ejecutivo de Columbia Records especializado en música clásica y su madre, Gladys, era periodista del New York Times.
Tenía ascendencia francesa por parte paterna; sus abuelos eran inmigrantes de Arcachón que habían llegado a Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, razón por la que pasó muchos veranos de su infancia en Europa.
En el libro Confesiones de un chef, Bourdain declaró haber descubierto la gastronomía cuando probó una ostra por primera vez en La Teste-de-Buch, comuna y población de Francia, en la región de Nueva Aquitania, departamento de Gironda.
Nacido y formado
Tras completar la educación secundaria en 1973, estudió durante dos años en Vassar College al tiempo que lo compaginaba con un empleo de aprendiz en una marisquería de Provincetown, Massachusetts.
Esa experiencia lo llevó a abandonar la carrera y a matricularse en el Instituto Culinario de América para estudiar artes culinarias, donde se graduó con la promoción de 1978.
Sus inicios en la industria alimentaria fueron en restaurantes de renombre en Nueva York, donde se sumergió en la cultura culinaria y adquirió habilidades que más tarde compartiría con el mundo.
Formado en este prestigioso instituto estadounidense, desarrolló más de treinta años de experiencia en el mundo de los restaurantes y en los años 1990 fue jefe de cocina del restaurante neoyorquino Brasserie Les Halles.
Sin embargo, fue su libro de memorias Confesiones de un chef, el que lo catapultó a la fama internacional. En esta obra reveladora, Bourdain ofreció una mirada franca y sin censuras del detrás de escenas de restaurantes, exponiendo los secretos y desafíos que enfrentan los chefs en su día a día.
Eso lo llevó a convertirse en un nombre reconocido en la televisión con programas como A Cook’s Tour, No Reservations y Parts Unknown. En estos programas, Bourdain no sólo exploró la gastronomía de diversas culturas alrededor del mundo, sino que también utilizó la comida como un medio para explorar cuestiones sociales, políticas y culturales.
Con la publicación de su biografía, se retiró de los fogones para dedicarse a la escritura y a la televisión.
La vida en palabras
Bourdain fue un prolífico autor, escribió varios libros sobre comida, viajes y cultura. Sus escritos estaban impregnados de su característico humor ácido y su perspectiva única, que combinaba la pasión por la comida con un profundo interés por las personas y las historias que hay detrás de cada plato.
Los primeros libros escritos por Anthony Bourdain fueron dos novelas de ficción: Bone in the Throat (1995) y Gone Bamboo (1997). Ambos tuvieron escasa repercusión en el momento de su lanzamiento, pero fueron reeditados años más tarde.
Fue, de hecho, más su escritura que su cocina lo que lo hizo famoso. En 1999, publicó en The New Yorker un artículo titulado “No coma antes de leer esto”, que introdujo a los lectores en las cocinas de Nueva York.
El texto, descarnado y honesto, refería a su adicción a la cocaína, la heroína y el LSD; y mostraba todos los excesos del mundo de la alta cocina. La publicación tuvo tanto éxito que derivó en una propuesta por parte de una editorial de libros de cocina.
Y un año después, publicó su autobiografía, Confesiones de un chef (2000), que lo sacó de los fuegos para convertirlo definitivamente en un gran comunicador y en un cocinero mediático.
Bourdain no solo enseñó sobre la cocina, sino también sobre la importancia de la apertura hacia nuevas experiencias, la empatía hacia los demás y la búsqueda constante de la autenticidad en un mundo cada vez más globalizado. En palabras del propio Bourdain: «Tu cuerpo no es un templo, es una montaña rusa. Disfruta del paseo».
También tuvo una incursión en la historieta como guionista de dos obras. Una fue la novela gráfica Get Jiro!, junto con Joel Rose, y el cómic digital Hungry Ghosts.
La pantalla chica
En su trayectoria televisiva fue un gran presentador de viajes cuyo punto común era el acercamiento de sociedades y culturas a través de la gastronomía.
“Estoy condenado a tener el mejor trabajo del mundo. ¿Cómo podría no hacerlo? Voy adonde quiero. Trabajo con amigos cercanos. Cuento las historias que quiero de la forma en que yo decida, con el respaldo de una gran cadena de televisión internacional. Es un trabajo soñado”, dijo en una entrevista ofrecida en 2015 al diario USA Today. “Es el mejor trabajo en el mundo. Creo que no me perdonarían por negarme a dejarlo. Probablemente moriré haciéndolo”, agregó.
Debutó en Food Network con A Cook’s Tour, de ahí pasó a dirigir Anthony Bourdain: No Reservations en Travel Channel, de 2005 a 2012, y luego se marchó a la CNN para ocuparse de Anthony Bourdain: Parts Unknown, a partir del 2013 y culminó en 2018.
En su programa No Reservations, produjo 142 episodios repartidos en nueve temporadas. Algunos de los más recordados son el reportaje especial “Decodificando a Ferran Adrià”.
No contento con eso, fue además productor ejecutivo del espacio The Mind of a Chef, producido para la televisión pública PBS, y jurado en el concurso culinario The Taste. Su carrera ha sido reconocida con un premio Peabody en 2014 y seis premios Primetime Emmy a las Artes Creativas.
Al margen de sus apariciones personales, Confesiones de un chef inspiró el estreno en 2005 de Kitchen Confidential, una comedia de situación en la FOX protagonizada por Bradley Cooper como “Jack Bourdain”. Tan solo se emitió una temporada de 13 episodios y fue cancelada por baja audiencia.
Bourdain era conocido por su personalidad inconformista y rebelde, antesala del “cocinero estrella”, y por la cual el Instituto Smithsoniano llegó a definirle como “la estrella del rock original” de la gastronomía.
Un final inesperado
Sin embargo, detrás de la fachada de éxito y celebridad, Bourdain luchaba con demonios personales. Su batalla contra la adicción y la depresión fue un tema recurrente en sus escritos y entrevistas. El 8 de junio de 2018, el mundo quedó conmocionado por la noticia de su fallecimiento a la edad de 61 años.
Ante esto, el chef danés René Redzepi definió al chef como “la persona más importante de nuestra industria, él era la Vía Láctea, y nosotros a su lado solamente pequeñas partículas”.
En 2021, una vez más volvió a ser noticia cuando “resucitaron” su voz para hacerle hablar sobre su vida. El estreno del documental sobre Bourdain en los cines de EE. UU. trajo cola.
Roadrunner: A Film About Anthony Bourdain, es una cinta que repasa la vida del famosísimo chef y presentador de televisión americano. Más allá de su calidad cinematográfica o de cómo presenta al personaje, la película ha recibido críticas por el uso de la inteligencia artificial para recrear su voz en algunos pasajes.
A Anthony Bourdain le gustaba mucho El Padrino. Había leído la novela de Mario Puzo y visto la trilogía que dirigió Francis Ford Coppola. Podía repetir parlamentos enteros. En esta película, el personaje de Don Corleone tiene mucho que ver con su final.
“Quiero morir exactamente como Brando en El Padrino. Corriendo en el patio con mi nieto, con una cáscara de naranja en la boca. Que sea en Italia y transformado en un patriarca que usa el cinturón muy por encima de la cintura, que hace vino malo y caerme en medio de los tomates que yo mismo cultivo en el patio”. Pero no sucedió así.































