Una experiencia sensorial que redefine el lujo en los Emiratos Árabes Unidos.

El ritual del té de la tarde es, quizás, la coreografía más delicada de la hospitalidad global. Es una pausa donde el tiempo se detiene entre el tintineo de la porcelana y el vapor fragante de una infusión perfecta.
Si bien la tradición nace en los salones británicos, es en el Afternoon Tea en Atlantis The Royal donde la técnica francesa de alta precisión eleva esta costumbre a una forma de arte contemporáneo. Bajo la dirección del chef Christophe Devoille, el Royal Tea Room se ha transformado en el epicentro de una experiencia sensorial. Además, allí se redefine el lujo en los Emiratos Árabes Unidos.
Ubicado en el imponente vestíbulo del Atlantis The Royal —una maravilla arquitectónica que desafía la gravedad—, el salón ofrece una vista privilegiada a fuentes interiores que parecen danzar al ritmo de los comensales. Sin embargo, la verdadera arquitectura aquí es la gastronómica. El Afternoon Tea en Atlantis The Royal no es simplemente una colación; es un despliegue de técnica, estacionalidad y respeto por el producto.
Reconocido como «Chef Pastelero del Año» por la guía Gault & Millau EAU, Devoille no permite el azar. Cada elemento de su propuesta, valorada en 560 AED para dos personas, está diseñado para guiar al paladar a través de una progresión lógica de sabores y texturas que superan cualquier estándar previo en la región.
La experiencia inicia con una audacia técnica: rollitos de langosta sazonados con pimienta de Espelette, coronados con la salinidad precisa del caviar de Osetra y la textura crocante de los espárragos de mar. Es una declaración de intenciones: aquí, el sándwich de té tradicional ha sido reemplazado por bocados de alta cocina.
La secuencia continúa con una selección de sándwiches donde el equilibrio es la norma:






Para entender la complejidad de esta propuesta, hay que mirar el currículum de Devoille. Formado en las filas de Alain Ducasse durante más de una década, Devoille ha supervisado la pastelería de 27 establecimientos alrededor del mundo. Por otra parte, su paso por La Côte Basque en Nueva York y el Wynn Palace en Macao le otorgó una visión cosmopolita. Hoy esta experiencia la aplica en el Afternoon Tea en Atlantis The Royal.
En el bloque dulce, la tarta de frambuesa con coco utiliza miel de sidr local, un producto de una pureza excepcional que conecta el postre con el desierto circundante. Los scones merecen una mención aparte: servidos a la temperatura exacta, se acompañan de mermeladas de la Maison Boteh. Además, las mezclas de lichi y rosa evocan la herencia de Pierre Hermé. Por otro lado, la mermelada de azafrán rinde homenaje a la ruta de las especias.
La curaduría de bebidas incluye 25 variedades de Avantcha, que van desde hojas premium de origen único hasta matcha de grado ceremonial. Esta atención al detalle se extiende a los chocolates de origen único de Nicolas Berger. Además, este pequeño productor francés demuestra con su inclusión que en este salón, el lujo se entiende a través de la exclusividad del ingrediente y no solo de la opulencia visual.
El Afternoon Tea en Atlantis The Royal culmina con un pastel de limón y queso crema. Este pastel cierra la jornada con una nota vibrante, dejando en el comensal la sensación de haber asistido a una función privada en el teatro de la alta pastelería mundial.
Además del Té de la Tarde de Autor, el vestíbulo ofrece tentaciones para todo el día: 16 pasteles caseros y un surtido de croissants, pasteles daneses y brioches. Estos productos son elaborados a diario por un equipo de panaderos y pasteleros que trabajan sin descanso.
Así que, si Dubái está en tus planes de viaje, considera esta tu excursión más deliciosa. Ve con hambre, disfruta del último sorbo y deja que la tarde se alargue un poco más. Finalmente, porque cuando el té está tan bueno, irse se siente casi de mala educación.