La cultura gastronómica no para de crecer y muchos viajeros ya eligen sus destinos en función de los sabores y la oferta culinaria que las mejores ciudades del mundo tienen para ofrecer.
A la hora de viajar, muchos eligen sus destinos en función de la oferta cultural o planean sus vacaciones pensando en el entretenimiento y las opciones de ocio. Pero el turismo culinario sigue ganado adeptos, no solo en aquellas ciudades de reconocida trayectoria y legado gastronómico, sino en nuevos destinos que, poco a poco, van conquistando los paladares de los foodies.
¿Qué capitales gastronómicas marcan tendencia? Recorremos algunas de las ciudades donde la cocina y los sabores son una atracción en sí misma.
Cusco – Perú
“La capital histórica de Perú”, sede del antiguo imperio inca, no solo es patrimonio de la humanidad declarado por la Unesco en 1983 debido a su relevancia cultural, también es una de las rutas culinarias y vinícolas más elegidas del país andino. La gastronomía cusqueña en una amalgama de sabores, historia y tradición que combina los productos más típicos de la región. Una diversidad única que se desprende del mestizaje y la fusión de sus costumbres preincaicas, incaicas y coloniales, y la cocina moderna. Desde la propuesta inmersiva de Mil –uno de los mejores restaurantes del mundo– hasta las infaltables ‘picanterías’ donde se pueden degustar los platos locales más sabrosos, Cusco es un oasis para los foodies en busca de nuevas experiencias.
- Los platos que no puedes dejar de probar: Chiri Uchu, pucheros, rocoto relleno, cuy al horno y chicharrón.

2. Lisboa – Portugal
Se dice que los lisboetas tienen 365 formas de preparar el bacalao, “una receta diferente para cada día del año”; por lejos, el pescado favorito de los locales junto a las sardinas, dos ingredientes esenciales de una gastronomía muy influenciada por su proximidad al mar, que varía a través de sus diferentes regiones e islas. Pero los platos más tradicionales de la capital de Portugal no solo se vinculan a sus costas, sino a los productos de la tierra, creando –en muchos casos– una curiosa fusión entre el mar y las montañas. Un verdadero símbolo de la cultura culinaria de Lisboa son los pasteles de Belém o pasteles de nata, un postre característico y artesanal, arraigado a la rica historia portuguesa.
- Los platos que no puedes dejar de probar: ceviches, pastel de bacalhau, caldo verde, francesinhas, feijoadas, carne de cerdo a la alentejana y cataplana.

3. Marrakech – Marruecos
Marrakech es una de las ciudades imperiales de Marruecos, antigua capital del imperio almorávide y almohade, fundada en 1062. Como en el resto de país, en la cocina local se mezclan los platos típicos con la influencia francesa y las gastronomías más variadas procedentes de los pueblos bereberes, moriscos, del Oriente Medio, mediterráneos y africanos, donde se destaca el uso de hierbas y especias como la canela, la pimienta, el jengibre o el comino. Las frutas desecadas no pueden faltar en ningún plato tradicional de Marrakech, así como los cereales, las verduras, la masa filo y la carne de pollo o cordero. Una verdadera amalgama cultural que puede disfrutarse en los puestos callejeros o en los restaurantes más exclusivos como Le Jardin o La Villa des Orangers.
- Los platos que no puedes dejar de probar: el clásico tajín, koftas, sopa harira, méchoui y los cuernos de gacela.

4. Lyon – Francia
Lyon es, por excelencia, ‘la capital mundial de la gastronomía’ –según el crítico culinario Curnonsky, que así la bautizó en 1935– y el origen de la haute cuisine: cuna de algunos de los chefs más renombrados del planeta (Paul Bocuse, Eugénie Brazier) y de muchos de los platos más destacados de la cocina francesa como los quenelles, la sopa de cebolla, los grattons o la andouillette. La antigua capital de la Galia durante el imperio romano es un destino obligatorio para los amantes de la cultura y la gastronomía, la que se puede disfrutar en más de 4300 establecimientos repartidos por la ciudad, desde sus innumerables restaurantes certificados o los famosos bouchons concentrados en Vieux-Lyon y en la Rue Mercière en la Presqu’île.
- Los platos que no puedes dejar de probar: tarta praliné, bugnes, sesos de canut, queso Saint Marcellin, ‘cojín de Lyon’ o los cardos.

5. Osaka – Japón
Más allá de ser la tercera ciudad más grande de Japón, Osaka es conocida dentro del país por tener una de las gastronomías más variadas y deliciosas. La llaman ‘la cocina de Japón’ y hace gala de una expresión muy popular entre los osaqueños: kuidaore (“comer hasta arruinarse”), que define a la perfección su cultura culinaria. Entre los platos más icónicos se destacan el takoyaki, el okonomiyaki y el shabu-shabu, una receta tradicional de carne con guarnición de verduras. Otras especialidades locales disponibles en restaurantes y puestos de comida callejeros son el pez globo o fugu, los bao de carne de cerdo y verduras y las brochetas tsukune o kushiage.
- Los platos que no puedes dejar de probar: kitsune udon, yakiniku (versión japonesa de la barbacoa coreana), tako tamago o el cangrejo de Kani Doraku Dotombori Honten, uno de los restaurantes más famosos y fotografiados de Osaka.

6. Sídney – Australia
La gastronomía australiana no está entre las más conocidas del mundo pero, al igual que su cultura, es una mezcla atractiva de tradiciones muy arraigadas y las influencias de diferentes partes del mundo. Sídney es una ciudad moderna y cosmopolita con una rica oferta culinaria que abarca desde hamburguesas clásicas y exóticos restaurantes tailandeses hasta un brunch al mejor estilo norteamericano. Los sabores locales son el resultado de la fusión entre la gastronomía de los aborígenes australianos (bush tucker o bushfood), la cocina británica e irlandesa de los primeros colonizadores europeos y los aportes de la cocina asiática y mediterránea que sumaron los inmigrantes tras la Primera Guerra Mundial.
- Los platos que no puedes dejar de probar: canguro a la parrilla, chokoes con queso, cordero australiano, tarta Pavlova y los lamingtons.

7. Chicago – Estados Unidos
La cultura culinaria de Chicago ya era famosa antes del suceso de The Bear, aunque la serie despertó aún más el interés por su cocina y, en particular, por uno de sus platos más emblemáticos: el bocadillo de ternera italiana o Italian Beef, resultado de la historia multicultural de ‘la ciudad de los vientos’ y la llegada de los inmigrantes hacia el año 1900, que la convirtieron en “el corazón de la industria alimentaria estadounidense”, como afirma el historiador Bruce Kraig. A la pizza estilo Chicago (Deep Dish) y el perrito caliente tradicionales de la ciudad, hay que sumar una gran oferta gastronómica que abarca desde el fast food hasta la comida gourmet con estrellas Michelin y la cocina fusión con recetas de influencia japonesa, china, mexicana y polaca, entre otras.
- Los platos que no puedes dejar de probar: jibarito, saganaki en llamas, palomitas de maíz recubiertas con queso y el shrimp de Jonghe, un plato típico que se creó hace más de un siglo.

8. Nueva Delhi – India
Un cruce entre tradición y cultura, así podríamos describir la gastronomía de Nueva Delhi, ampliamente conocida por el uso de hierbas y especias como la cayena, el clavo, el jengibre, el cardamomo, el azafrán o el famoso garam masala, para condimentar diferentes tipos de guisos, legumbres y verduras. La oferta culinaria de la capital de la India ofrece opciones de la cocina del sur, del norte, rajasthani, punjabi y muchas otras; ya sea en restaurantes elegantes y cafeterías entretenidas como Le Petit Chef o un sinfín de puestos callejeros para degustar comidas al paso como gol gappe, aaloo tikki, chole bhature, dahi bhalle, chaat o pakode.
- Los platos que no puedes dejar de probar: paratha, samosa, thali, vada, naan, daulat ki chaat y lassi, una bebida fría elabora a base de yogur que puede sazonar con comino, pimienta y otras especias.

9. Shanghái – China
La gastronomía de Shanghái es una ‘cocina mestiza’. No forma parte de las ocho escuelas principales de cocina de China, pero tiene sus propias características que la hacen única, donde se mezclan y refinan los sabores de las regiones vecinas de Jiangsu y Zhejian (en general) y de las ciudades cercanas de Suzhou, Wuxi, Yangzhou, Ningbo y Hangzhou (en particular). También se siente la influencia de la cocina occidental, muy propio de las ciudades más cosmopolitas de Asia Oriental. Shanghái es una verdadera capital culinaria donde resaltan los platos a base de peces de río como la anguila, carpas, cangrejos, gambas de agua dulce y otros mariscos, el pollo marinado en diferentes licores, la carne en salazón y las verduras preservadas.
- Los platos que no puedes dejar de probar: xiaolongbao, shengjian mantou, guotie, shumai, jian bing, costillas agridulces y sopa de pescado.

10. Estambul – Turquía
La riqueza cultural y gastronómica de Estambul es única, no solo por su estratégica ubicación geográfica transcontinental (entre Europa y Asia), sino por un legado histórico que se remonta al VII a. C. Estambul fue capital de los imperios romano, bizantino, latino y otomano, y hoy es una joya culinaria donde se cruzan sabores y colores de Oriente y Occidente; platos centenarios que influenciaron a otras cocinas del mundo y pueden degustarse en los mercados o en los mejores restaurantes de la ciudad. Las berenjenas son esenciales en la cocina turca y se dice que existen unas cuarenta formas distintas de prepararlas; tampoco puede faltar las legumbres, el cordero, el pescado y los mariscos, el yogur o hierbas aromáticas como la menta.
- Los platos que no puedes dejar de probar: el kebab de Adana, döner kebab, Balik ekmek, manti, meze de pescado, karniyarik y el baklava.





























